Venezuela, un año sin Chávez

Julio Á. Fariñas GUARIMBAS

OPINIÓN

05 mar 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Tal día como hoy hace un año se hacía oficial la muerte de Hugo Rafael Chávez Frías, un militar que llegó al poder por las urnas, después de haberlo intentado sin éxito por las armas y que, paradójicamente, fue reelegido meses antes de su muerte, cuando no era un secreto para nadie que tenía los días contados en este mundo.

Tres lustros de gestión de Chávez al frente de uno de los países más ricos en recursos humanos y materiales de América Latina dejaron a Venezuela en la bancarrota casi total y con unas infraestructuras que se caen a pedazos, a pesar de que manejó a su antojo más de un billón -sí, con b- de dólares, procedentes de las rentas petroleras. El despilfarro fue de tal calibre que no solo dejó las arcas públicas vacías, sino hipotecadas por décadas con chinos, rusos y demás allegados.

Por si todo ello no fuera suficiente, el líder carismático de la República Bolivariana designó a dedo un sucesor con el que habla a través de los pajaritos y que lleva camino de hacer realidad el viejo refrán de «otro vendrá que bueno te hará».

El odio cerrado a la razón, el rechazo a la tolerancia y al diálogo inducidos desde los micrófonos del poder son, en palabras del historiador mexicano Ernesto Krauze, el mayor legado del chavismo. El designado Nicolás Maduro parece dispuesto a incrementarlo hasta cotas insospechadas, mientras el sufrido pueblo venezolano se lo permita y la comunidad internacional mire para otro lado.