La campaña

Carlos Agulló Leal
Carlos Agulló EL CHAFLÁN

OPINIÓN

05 oct 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Anoche arrancó una nueva campaña electoral, un rito en el que los españoles somos auténticos expertos, pese a la juventud -cada vez menos- de nuestra democracia. Recuerda el profesor Blanco Valdés que desde 1979 no ha pasado un año sin que en algún lugar del país haya habido una llamada a las urnas. Para la mayoría de los ciudadanos es un tiempo tedioso con una banda sonora irritante, sobre todo si la megafonía se coloca debajo de tu ventana a la hora de la siesta. Pero para los partidos es un momento decisivo, máxime en unas circunstancias que propician que un porcentaje elevadísimo de potenciales electores no es que aún no hayan decidido a quién votar, es que no saben siquiera si lo harán.

Con todo, mucho más que los partidos nos jugamos los ciudadanos. Por eso, en unos comicios tan trascendentales en un momento tan delicado, cabe pedir que en esta campaña no volvamos a persistir en los errores de las anteriores. A saber.

De la madurez de la población se espera que actuemos de forma más reflexiva que reactiva, pese a que el momento sea propicio para que el voto o el no-voto salga directo de las vísceras. Y, desde luego, el político tiene que estar siempre abierto a encajar el cabreo de la calle, pero no a sufrir la violencia de nadie.

A quienes aspiran a gobernar habrá que exigirles que actúen con rigor. Que abandonen el cinismo y las prácticas marrulleras. Que asuman de una vez que se dirigen a un público que sabe discernir la mentira burda de la propuesta inteligente. Que piensen que puede que algún día lleguen a ser apreciados por quienes les prestamos nuestros votos.