R ajoy habló. Entrevista única, para la agencia Efe. Hoy estará en el Congreso. Pero ayer adelantó claves. No creará un banco malo ni subirá el IVA. No tardó en arder Internet recordando que había dicho en campaña que no subiría los impuestos. Aclaró que la medida «fue dura y dolorosa, absolutamente imprescindible, pero justa y equitativa. No quedaba otra opción». Y que «era fundamental para la credibilidad del país y poder financiarnos fuera». Desveló que fue el 27 de diciembre cuando supo que el déficit de España era mayor. El presidente dijo que no le temblará el pulso. Y, para los que tengan dudas, añadió sobre la reforma laboral en la que trabajan sindicatos y patronal lo siguiente, comas incluidas: «No sé en qué terminarán las negociaciones. Tendré en cuenta sus acuerdos, pero en lo que no haya acuerdo el Gobierno hará lo que sea mejor para el interés general de los españoles». Y luego dicen que los gallegos vivimos en la duda. Menos mal que dejó para el recuerdo su fe en el Estado del bienestar: «Creo profundamente en el Estado del bienestar y no está en peligro. Creo en el sistema de pensiones, en un sistema sanitario universal, público y gratuito, y en un sistema educativo que hay que mejorar». ¿Seguro?