05 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.
UN TERREMOTO de magnitud 6,1 causó en febrero 500 muertos en Marruecos. Ayer hubo dos en Japón, de 6,9 y 7,3. Resultado: una decena de heridos. Es la diferencia entre un país pobre y una gran potencia que no ha escatimado medios en prevenir. La cifra de muertos en accidentes de tráfico bajó drásticamente este verano en España, tras una agresiva campaña preventiva. Los incendios asolaron nuestros montes hasta las providenciales lluvias de agosto, pese a la eficacia de las brigadas de extinción. ¿No habrá que pensar más en prevenir?