LA MUERTE DE UN COCINERO

| CRISTINO ÁLVAREZ |

OPINIÓN

La autopsia confirmó el suicidio del gran cocinero francés Bernard Loiseau, con un disparo de escopeta en la boca. Todo apunta a que la causa de su fatal decisión fue la pérdida de puntos y estrellas en las algunas famosas guías gastronómicas internacionales.

26 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Un elemento de presión Las guías gastronómicas suponen, sin duda, un elemento de presión sobre los cocineros, que las temen, como a la crítica seria. En Francia, donde la gastronomía tiene mucha más importancia que en España, una estrella o un punto arriba o abajo pueden suponer una importante variación del número de clientes y, en consecuencia, de los ingresos de un restaurante. Loiseau, uno de los «grandes» Era uno de los grandes de la Borgoña, que presume de ser la región con más estrellas Michelin por metro cuadrado. Su cocina era sólida, pero cada vez menos vanguardista. Se diversificó tal vez demasiado en los medios, libros, asesoramientos a empresas alimentarias... Todo ello genera fama y hasta dinero, pero distrae de la actividad principal: la cocina. La «Gault & Millau» Es o, mejor, fue, la guía de la nouvelle cuisine , revolución culinaria con lados muy positivos y otros no tanto que inspiraron, en cierto modo, los periodistas Henri Gault y Christian Millau a principios de los 70, y cuya figura más conocida fue Paul Bocuse. Su máxima calificación son 20 puntos, y su influencia actual es bastante menor que la que tuvo en sus principios. Afán de novedades La novedad es un criterio básico para la Gault & Millau , por encima incluso del nivel de cocina; esta actitud de la guía hizo que, en su día, el maestro del periodismo gastronómico español Néstor Luján escribiese que Gault y Millau deberían ser castigados a no comer más platos que los que simbolizaban la cocina que ellos defendían: lo nuevo por lo nuevo. El peso de las estrellas Se dice que conseguir una estrella Michelin no es difícil: lo complicado es mantenerla. Y hay cocineros para quienes esas estrellas son lo más importante de su vida. Estar en la cumbre requiere trabajo e inversiones: en la película American cuisine , el chef comentaba a su yerno: «Cuando mi abuelo me dejó el restaurante no tenía estrellas; pero tampoco deudas».