EL VIENTO Y EL «SENTIDIÑO»

La Voz

OPINIÓN

LOIS BLANCO ENERGÍA EÓLICA Y PAISAJE

21 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Los aerogeneradores rayan con sus aspas los horizontes. Dañan el paisaje, pero no queman frutales. No son térmicas. El viento nos llevó a América, ahora enciende bombillas y, algún día, moverá los coches. A cambio, los molinos gigantes salpican la costa y los montes pelados de Galicia. En Holanda han encontrado el equilibrio aprovechando la escasa profundidad de sus aguas; introducen sus molinos en el mar hasta que se confunden con gaviotas. En Galicia hay que tener alerta nuestro sentidiño para minimizar el impacto del necesario avance eólico.