Honda Forza 125 STD, ciudadano de primera clase

MOTOR ON

Honda

Iluminación led, pantalla regulable, espacio para dos cascos integrales, abs... La nueva honda forza supone una apuesta de la marca japonesa por un escúter de calidad. Es un ciudadano de primera clase

17 may 2015 . Actualizado a las 09:33 h.

Honda puede presumir de tener uno de los parques de escúteres de baja cilindrada más variados del mercado: PCX 125, SH Mode, Scoopy SH125i, Vision... A ellos se une ahora la nueva Forza 125, que supone un importante salto de calidad respecto a los otros modelos de rueda baja. El precio es elevado (4.799 euros) pero está justificado por todo lo que ofrece, incluyendo cuatro años de garantía.

El diseño de la moto es moderno y muy cuidado. La calidad de los plásticos y de la pintura es superior al de la mayoría de la competencia y se nota que estamos ante un genuino producto Honda, bien acabado y que deja una impresión de durabilidad. Hay detalles, como los retrovisores -se regulan presionando sobre el espejo, que sobresale de la carcasa, una solución elegante-, que revelan que estamos ante un escúter de nivel.

La Forza tiene un tamaño contenido, pero el conductor va cómodo sobre un asiento más bien firme; dependiendo de su talla, incluso puede estirar las piernas. El cuadro de instrumentos es deportivo, incluye cuentakilómetros, un irrelevante cuentarrevoluciones y pantalla digital.

El motor apenas hace ruido y es muy progresivo: a pesar de que está al límite de la categoría (para poderla llevar con el carné de coche), con casi 15 caballos de potencia, no es un cohete pero tiene una aceleración lineal que alcanza sin problemas los 110 kilómetros por hora en autopista. Es un monocilíndrico con culata de cuatro válvulas y sistema Idle Stop -se para en los semáforos y basta un ligero toque al puño para arrancar de inmediato-, que declara un bajísimo consumo de 2,29 litros a los cien. La autonomía en condiciones favorables puede llegar a los 500 kilómetros.

El equipo de frenos incluye disco delantero y trasero y ABS de serie, una garantía en mojado. Si se aprietan las dos manetas con decisión, la mordiente de las pinzas es notable.

A examen

Espacio a raudales

Dos cascos y guantera. Desde el salpicadero y pulsando un botón se puede abrir la trampilla del depósito de combustible y el enorme cofre que hay debajo del asiento (que se sostiene solo). Este último tiene espacio para dos cascos integrales y más cosas, aunque habría estado bien que le hubieran puesto un punto de luz. Además, en el lado izquierdo del frontal hay una generosa guantera sin llave.

Protección

Una pantalla que sube y baja. Con el mismo sistema de la Deauville, es posible regular la pantalla en seis posiciones (un total de 120 milímetros). Así, en autopista podemos subirla al máximo y nos quitará la mayor parte del aire, mientras que si la situamos en su punto más bajo la moto recupera la esencia de la Forza original, su hermana mayor de 300 centímetros cúbicos. Las piernas van menos protegidas, dado que la anchura de un escúter de 125 es limitada, pero en todo momento la calidad de rodadura es suave y sin turbulencias. La llanta de 15 pulgadas aporta estabilidad.

Iluminación

Tecnología LED. Los diodos sustituyen a las tradicionales bombillas tanto en el faro principal como en el trasero y en los intermitentes. El panel de instrumentos incluye una toma de 12 V. Honda ofrece diversos accesorios originales para personalizar la Forza 125, como un top box de 35 litros (cabe un casco integral o dos jet), soporte para smartphone, calentadores de puños, escape deportivo Akrapovic y alarma. Hay cuatro combinaciones de colores disponibles.