Icoda, biogás más eficiente

MERCADOS

ADRIÁN BAÚLDE

Nacida a raíz de una investigación de 20 años en la USC, la empresa ofrece hoy consultoría y laboratorio

18 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Un software sustentado en un modelo matemático capaz de determinar la mejor combinación posible de residuos para maximizar la generación de biogás. Es la tecnología que, tras 20 años de investigación, la USC ha transferido a la sociedad a través de Icoda, una spin off que se constituyó en el año 2018. Lo explica Iván Rodríguez, director técnico de la empresa y autor de la tesis que validó la tecnología que se estaba desarrollando en el seno de la universidad.

La herramienta se aplica en plantas industriales de tratamiento de residuos y responde a una necesidad creciente en un sector que hoy vive un notable auge en España, destaca el director técnico, pero que apenas estaba implantado cuando Icoda dio sus primeros pasos, aunque en la actualidad sí que está habiendo mucho interés en la generación de biogás.

Por eso, porque no había un mercado extenso en aquel momento, la empresa ha ido ampliando su cartera de servicios, siempre sin abandonar su núcleo tecnológico. «Gracias al conocimiento que tenemos, decidimos ampliar nuestras prestaciones», explica Iván Rodríguez. Actualmente ofrece servicios de análisis de laboratorio para caracterizar residuos, consultoría, asistencia técnica en planta y servicios de ingeniería y redacción de proyectos.

Entre los clientes principales de Icoda hay dos tipologías. La primera es la de una industria que genera ciertos residuos y toma la decisión de gestionarlos. La segunda son las empresas que promueven la construcción de plantas, como pueden ser grandes energéticas, empresas de gas o grandes ingenierías. En este segundo caso, dichas plantas se ubican en áreas en las que hay una producción de residuos cercana.

En ambos casos, el objetivo de Icoda es doble: Por un lado, el de gestionar residuos de forma eficiente y, por otro producir energía y subproductos valorizables en un modelo que combina sostenibilidad ambiental y viabilidad económica y que apuesta por la economía circular.

La ventaja competitiva es el conocimiento especializado

Icoda es un ejemplo claro del papel que juega la transferencia de conocimiento en la mejora de procesos industriales y en los beneficios de la relación fluida entre la Academia y el tejido productivo. Para Iván Rodríguez, la principal aportación del mundo universitario es el conocimiento especializado, en un ámbito que en la actualidad apenas tiene espacio en el currículo educativo. La digestión anaerobia y la producción de biogás no forman parte de los planes de estudio de manera estructurada, por lo que la experiencia se adquiere a través de una formación altamente especializada vinculada a la investigación.

Ese saber acumulado se traduce en una clara ventaja competitiva y en un recurso estratégico para un mercado en plena expansión. Muchas compañías que se incorporan ahora al sector carecen de base técnica y recurren a Icoda para suplir esa carencia.

La transferencia de conocimiento se convierte así en un factor clave para garantizar la viabilidad de los proyectos y optimizar inversiones.

Para la universidad, el retorno también es tangible. La actividad de Icoda actúa como escaparate del potencial investigador de la Universidade de Santiago de Compostela, a la que la empresa reivindica como referente en este ámbito. La validación industrial de una patente nacida en los laboratorios universitarios refuerza la credibilidad de la investigación pública y demuestra su capacidad para generar impacto real en la economía.

Este vínculo bidireccional impulsa la economía circular, favorece la creación de empleo cualificado y contribuye a fijar talento, al tiempo que ofrece respuestas tecnológicas a retos energéticos y ambientales. El modelo refuerza la transferencia de ciencia al mercado energético