Las cuatro edades del teléfono móvil

MERCADOS

El dispositivo que ha revolucionado las comunicaciones, el trabajo y la forma de relacionarse cumple 75 años, aunque empezó a comercializarse en 1983. En la Tierra hay más móviles que personas.

27 jun 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Decir que el teléfono móvil tiene 75 años es tan cierto como que ya existían los coches eléctricos a finales del siglo XIX. El 17 de junio de 1946, un conductor de San Luis (Misuri, EE.UU.) abrió el salpicadero de su coche, sacó un auricular y realizó la primera llamada inalámbrica. Pero habría que esperar hasta 1973 para que Motorola presentase el primer dispositivo de mano, desarrollado por el ingeniero Martin Cooper, y seis años más para que la operadora japonesa NTT activase la primera red de telecomunicaciones celular del mundo. En 1983 se ponía por fin a la venta el Motorola Dynatac 8000x y -entonces sí- comenzó una carrera que casi cuatro décadas más tarde podemos decir que ha transformado completamente nuestro modo de comunicarnos, trabajar y las relaciones sociales.

Aquel primer móvil comercialmente disponible era un ladrillo que pesaba cerca de un kilo y costaba 4.000 dólares, unos 9.000 euros al cambio actual. Estaba obviamente reservado a ejecutivos con un elevado poder adquisitivo y ese fue el mercado de la telefonía móvil durante los años 80. Pero poco a poco, junto a la revolución de la microelectrónica, empezó un proceso de miniaturización de los terminales y de reducción del precio que los haría accesibles a la población en general en la década siguiente. La propia Motorola lideró ese proceso con modelos como el MicroTAC (1989), que obligaba a desplegar la antena y a abrir una tapa que ocultaba las teclas de marcación; y el StarTAC (1996), uno de los primeros con formato clamshell (concha) y que se convirtió en objeto de deseo por sus dimensiones compactas (9,4 x 5,5 centímetros cuando estaba cerrado) y su diseño. Empezaba a verse el teléfono móvil no solo como una herramienta, sino como un símbolo de estatus.

A finales de esa década, igual que se había extendido el uso de una rudimentaria Internet, era ya habitual ver a la gente hablar por el móvil en la calle. Marcas como NEC o Alcatel lanzaron teléfonos tipo barra para todos los bolsillos. Pero sería una compañía finlandesa, Nokia, la que rompería el mercado con una avalancha de terminales equipados con el sistema operativo Symbian OS, que se convertiría casi en un estándar utilizado por Sony, Samsung, Siemens, Fujitsu, Panasonic o Sharp. Un primer indicio de que el software iba a jugar un papel tan importante o más que el hardware en el futuro.