Poderoso caballero es don dinero, ¿o ya no tanto?

Alberto Vaquero PROFESOR DE ECONOMÍA APLICADA DE LA UVIGO- GRUPO GEN

MERCADOS

06 oct 2019 . Actualizado a las 05:17 h.

Decía uno de los más insignes escritores del Siglo de Oro, Francisco Gómez de Quevedo Villegas y Santibáñez Cevallos, que poderoso caballero es don dinero. Y la verdad es que razón no le falta, ya que los mercados de capitales son una parte muy importante de nuestra economía, cuyo comportamiento puede darnos sonadas alegrías o tremendos disgustos. Por cierto, en los últimos años hemos tenido más de los segundos que de los primeros.

Nadie puede cuestionar el papel protagonista que ha tenido el BCE para paliar la última crisis económica, a través de una sencilla receta: bajos tipos de interés y compras masivas de valores para facilitar liquidez a los gobiernos. El generoso comportamiento del BCE permitió que muchos países del Viejo Continente, entre ellos España, mejorasen sus niveles de crecimiento y lograsen pasar página a la peor crisis económica de los últimos cincuenta años.

Ahora bien, lo bueno no dura eternamente. El BCE aplicó una política contracíclica, basada en el estímulo monetario, pero esta actuación, como todas las recetas económicas, está pensada para un breve espacio de tiempo. Y desde luego no puede considerarse como el bálsamo de Fierabrás que, según la leyenda, curaba todo tipo de heridas.