De vender «peixe» por las aldeas a exportarlo a todo el mundo

Fundada en 1964, Pescados Rubén envía su producto a países como China o Camerún. Sus recetas son calidad, apuesta por el I+D+i y la observación de las tendencias porque, dicen, «la capacidad de adaptación conlleva el éxito»


Redacción / La Voz

Hace más de cincuenta años, Rubén Blanco y Cesarina Fanego pensaron en montar un negocio. Vivían cerca de Burela. Había producto. Era bueno, muy bueno. Sabían reconocerlo. Entonces, por qué no distribuirlo. Cogieron una furgoneta y comenzaron a repartirlo de aldea en aldea. Pronto ese radio de acción se les quedó corto. Apostaron por abrir mercados: A Coruña, Vigo, Bilbao, Madrid... Hace ya tres décadas que dieron el salto al mercado internacional y no han dejado nunca de ir ampliando fronteras. Hoy venden a más de cuarenta países. «Desde A Mariña -dicen- comercializamos a países tan dispares como China, EE. UU., Holanda o Camerún», además de importar producto de todo el mundo.

En el proyecto de Rubén y Cesarina se embarcaron también Alfredo Veiga, el director financiero que ha estado ahí desde que la empresa dio sus primeros pasos, y la segunda generación de esta familia: Manuel Blanco (director de compras), Rubén Blanco (director de ventas) y Concepción Blanco (directora de exportación).

A lo largo de su historia, el objetivo de todo el equipo humano que trabaja en la empresa ha sido ofrecer al cliente la calidad y el servicio que espera. Y no dejar nunca de innovar e innovar.

Esa filosofía queda reflejada en su trayectoria. No se conformaron solo con importar y comercializar producto fresco, fueron más allá. En 1997 abrieron la nave de producción de pescado congelado, lo que permitió a la firma continuar creciendo. «La idea inicial -explican desde la compañía- era manejar unas 3.000 toneladas de pescado al año. Actualmente comercializamos cerca de 11.000.000 de kilos de producto fresco como merluza, bonito, lirio, xarda..., mientras que en la sección de congelado las cifras se disparan a cerca de 17.000.000 kilos, sobre todo xarda, estornino, chicharro, boga, sardina o bonito».

En la primavera del 2008, tras invertir unos tres millones de euros, ampliaron y modernizaron su factoría con un novedoso avance tecnológico que les permite congelar diez toneladas de producto cada hora. E incorporaron máquinas modernas de envasado y embalaje.

Este año invirtieron cerca de millón y medio de euros en la nave industrial de Fazouro para hacerla más eficiente como muestra de «la búsqueda constante de reducción de costes energéticos, mejoras medioambientales y hacer una optimización de la calidad del producto».

Un departamento propio de I+D+i para continuar mejorando

En Pescados Rubén no dejan de innovar nunca. Hace poco más de un año crearon, gracias a las ayudas del Plan de Innovación 2017 de la Gain de la Xunta y de los fondos Feder de la UE, un departamento de I+D+i. Pero ese era un campo que no les era ajeno. Su departamento de Calidad había desarrollado ya proyectos como Seafresh y Robicos gracias al tesón y capacidad del personal, que fue asesorado por Anfaco-Cefopesca.

La responsable de I+D+i, Amalia Fernández, indica que el retorno de esta investigación, además del arranque definitivo de este nuevo departamento, «ha supuesto mejoras en las instalaciones y, por tanto, en la calidad de los productos transformados». Han podido sopesar tecnologías alimentarias y desarrollar innovadores productos a base de merluza para ampliar su comercialización, sin abandonar el mercado español.

Los dos proyectos que ha desarrollado dentro del Plan de Innovación 2017 son SEAF4.0 y Mercomer. El primero fue presentado en marzo y aplica tecnologías avanzadas en el desarrollo de productos de la pesca de fácil consumo. El segundo, presentado a las ayudas de la FEMP del CDTI, busca nuevas presentaciones y productos a partir de la merluza refrigerada.

Además, Pescados Rubén patrocina dos equipos de fútbol sala, el Pescados Rubén Burela FS femenino y también el masculino que conquistó la copa de Galicia.

«La tendencia ahora es comprar producto limpio y fácil de cocinar»

M. Cedrón

Aunque España es el segundo país del mundo, por detrás de Japón, donde se come más pescado, su consumo desciende año a año. De ahí las campañas constantes para potenciar su consumo. En ese contexto, la directora de exportación de Pescados Rubén, Concepción Blanco, destaca las bondades del pescado como base de una alimentación sana porque es una de las proteínas más saludables. También observa cómo en los últimos años ha habido un cambio en la manera de consumirlo. «Están teniendo mucho auge los lomos, rodajas y filetes de merluza fresca. La tendencia se centra en comprar el producto que esté limpio y sea fácil de cocinar».

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