Un Eastwood con corazón de mantequilla

Sofía Vázquez
Sofía Vázquez REDACCIÓN / LA VOZ

MERCADOS

ALBERTO LÓPEZ

El lucense Jesús Lence forma parte de la historia del sector lácteo gallego. La escribió y la sigue escribiendo de puño y letra. A veces, con renglones zigzagueantes que describen la batalla que el empresario, defendiendo un papel propio del duro Clint Eastwood, está acostumbrado a entablar con sus interlocutores. Su corazón, sin embargo, es capaz de derretirse como la mantequilla.

19 may 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

La fuerza con la que afronta negocios y problemas ha marcado la vida de Jesús Lence (Castroverde, 1940), presidente de un grupo de empresas entre las que destaca Leche Río, que engloba la marcha Leyma. Gasolineras, hoteles, restaurantes y una flota de más de un centenar de camiones son algunos de los elementos que conforman su entramado empresarial. Nadie le ha visto utilizar un ordenador. Y es que la cabeza es su arma secreta. En ella lleva encriptados todos los grandes números y los contratos de sus compañías.

a vender piñones

Lence, que se define como inquieto y peleón -«me gusta ir delante porque si eres el primero tienes el camino abierto»-, se convirtió en un emprendedor a muy temprana edad. Sus padres se llamaban Jesús y Encarnación, «y trabajaban más que yo, que soy un esclavo [se ríe]. Es broma», subraya.

Sus progenitores tenían un aserradero y también un almacén para la venta de leña, carbón y piñas. En aquellos tiempos se vendía bien la piña abierta, pero no la cerrada. Como era difícil encontrarlas, la solución pasó por traer piñas cerradas y abrirlas al sol. «Vimos que salían los piñones, y que también se podían vender en las ferias. Fue así como me di cuenta que yo era un comercial», relataba en una entrevista en el programa Cosa de Dos, de VTelevisión.