Diez horas en un velero a la deriva

Una mujer con hemiplejia se quedó sola tras desaparecer su pareja en el mar a dos millas y media de Illas Sisargas

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Carballo / La Voz

Diez horas a la deriva y tirada en la escalerilla de acceso a cubierta permaneció la mujer de nacionalidad alemana que el sábado pasado fue rescatada por Salvamento Marítimo a bordo del velero Audacia. R.A.G., de 60 años, que sufre hemiplejia, viajaba con K.T.G., de 59, en el la embarcación de recreo. Habían partido de las instalaciones del Real Club Náutico de A Coruña pasadas las nueve de la mañana del sábado. Se dirigían a Lisboa tras hacer escala previamente en Gijón, Ribadeo, Cedeira y A Coruña.

El Audacia es un coqueto velero de 15 metros de eslora y cinco de manga. En torno al mediodía, la embarcación, matriculada en Rostock, sufrió una avería. Un cabo se había enrollado en la hélice. Estaba a unas veinte millas al norte del faro Vilán (Camariñas) y a unas dos y media de Illas Sisargas (Malpica). El mar estaba como un plato y la visibilidad era excelente. Según apuntaron en emergencias, K.T.G. decidió solventar el problema por sus propios medios. Habló con su pareja, que se encontraba en el camarote, y le dijo que se iba a poner el traje de neopreno para bajar a tratar de quitar el cabo. Ya no regresó más. Era entonces la una de la tarde del sábado.

Al ver que K.T.G. no regresaba, la mujer se bajó de la cama y, como pudo, se fue arrastrando por el suelo hasta la escalera que da acceso a la cubierta. Subió un par de escalones, pero sus graves problemas de movilidad le impidieron progresar. Empezó a gritar, pero fue inútil. Estaba sola y no había embarcación alguna por la zona. Tampoco fue capaz de activar la alerta. Permaneció en el acceso a la cubierta durante unas diez horas mientras el Audacia, a la deriva, estaba siendo empujado por las corrientes en dirección noroeste.

Alerta desde otro velero

Sobre las nueve de la noche, la tripulación de un velero observó que el Audacia no llevaba desplegadas las velas, tenía el motor apagado y la escalerilla estaba bajada. Sus ocupantes empezaron a gritar, pero R.A.G. no respondió. Sospecharon entonces que no había nadie a bordo del Audacia, con el riesgo que eso suponía para el resto de embarcaciones, justo cuando comenzaba a anochecer. Dieron la alerta al 112 sobre las nueve y cuarto de la noche.

Salvamento Marítimo trasladó el aviso a la Salvamar Altair, con base en Camariñas, que alcanzó al Audacia sobre las once y media de la noche. El personal de Salvamento encontró a la mujer tendida en la escalera. Aunque con dificultades de comunicación por el idioma, relató que hacía horas que no veía a su compañero. Fue trasladada al camarote, donde le suministraron la medicación que toma como consecuencia de su grave dolencia. Estaba muy nerviosa y sufría problemas serios de ansiedad. Una vez estabilizada, fue trasladada al hospital Virxe de Xunqueira de Cee, donde quedó ingresada. De forma paralela, se montó un amplio dispositivo de búsqueda por tierra, mar y aire, desde la madrugada del domingo.

Espesa niebla

Estas labores se reiniciaron a las cinco de la madrugada de ayer, con la presencia del Sasemar 102, aunque hubo que abortar la búsqueda debido a la espesa niebla. Salvamento lanzó una alerta a todas las embarcaciones para que tomaran las precauciones oportunas. Este dispositivo se reanudará tan pronto el tiempo lo permita. De hecho, se ha habilitado un área de búsqueda de 25 kilómetros cuadrados para dar con el paradero de K.T.G. Durante este lunes se esperaba la llegada de familiares de R.A.G. y K.T.G. para hacerse cargo de la superviviente y del velero.

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