El Instituto de Investigaciones Mariñas de Vigo forma parte del proyecto europeo «ClimeFish»
02 abr 2016 . Actualizado a las 05:00 h.La reducción de la salinidad de las aguas, el aumento del nivel del mar o el cambio de temperatura del mismo son algunas de las consecuencias directas del cambio climático en los próximos años. Pero ¿cómo afectará esta modificación del ecosistema marino a sus habitantes? Eso es lo que se ha propuesto descubrir la Unión Europea a través del proyecto ClimeFish, encuadrado en las políticas Horizon 2020 con una financiación de cinco millones de euros.
Investigadores gallegos participarán en esta tarea comunitaria a través de dos grupos del Instituto de Investigaciones Mariñas (IIM) de Vigo, dependiente del CSIC. En concreto, dos unidades especializadas en el estudio de los bivalvos. Son el grupo de Geoquímica Orgánica (LGO), que realiza una aproximación al estudio de los ecosistemas marinos; y el de Ecofisiología de Bivalvos (EsMaBa), dedicado al estudio de la ecofisiología y cultivo de moluscos bivalvos. Entre los 21 socios también está el Centro Tecnológico del Mar (Cetmar).
El objetivo es pronosticar y ofrecer pautas de actuación ante el impacto del cambio climático en especies marinas y continentales de interés comercial.
El proyecto cuenta con la participación de universidades, organismos públicos de investigación y pequeñas y medianas empresas de Europa, Canadá, Chile y Vietnam. Está coordinado por la Universidad de Tromso (Noruega).
Objetivos de Galicia
«El cambio climático es una realidad que está afectando actualmente y continuará afectando en el futuro próximo al desarrollo sostenible de la acuicultura y la pesca en todo el mundo», explica Antón Salgado, investigador principal del proyecto del CSIC. «La población mundial está creciendo y la demanda de alimentos va en aumento», continúa, por lo que «es necesario hacer un esfuerzo por predecir cómo este afectará a la extracción y producción de estos recursos». De esta forma, indica Salgado, se podrán «elaborar planes de adaptación a la nueva situación que permitan adoptar decisiones para mitigar sus efectos o aprovecharse de ellos».
En este contexto, el objetivo general del proyecto es, en primer lugar, pronosticar cómo va a afectar en los próximos 50 años el cambio climático a la producción de alimentos procedentes de la pesca y la acuicultura, tanto de especies de aguas continentales como marinas, centrándose en 25 especies relevantes para la pesca y acuicultura europea, entre las que destaca el mejillón, de especial importancia para la acuicultura en Galicia y la industria conservera.
En segundo lugar, y en base a esa información, se elaborarán planes estratégicos de utilidad para las empresas en la toma de decisiones ante los escenarios predecibles. El trabajo de los investigadores del CSIC se enfocará fundamentalmente al estudio de las evidencias e impactos del cambio climático en la explotación del mejillón.