Los barcos comunitarios están obligados a descargar el tiburón con las aletas pegadas al cuerpo, pero las flotas asiáticas se las siguen cortando a bordo del barco
11 jun 2015 . Actualizado a las 05:00 h.El Gobierno español volverá a la carga para extender la prohibición de cortar la aleta del tiburón a bordo de los barcos (finning) que rige para la flota comunitaria a los pesqueros de los países asiáticos. La comisión de Agricultura del Congreso de los Diputados aprobó ayer casi por unanimidad (se produjo una abstención) una proposición del PP apoyada también por el PSOE para que el Ejecutivo mueva ficha de nuevo.
Desde julio del 2013, los barcos comunitarios están obligados a descargar el tiburón con las aletas pegadas al cuerpo, una medida a la que se han sumado recientemente los países firmantes de la comisión de pesquerías del atlántico nororiental (NEAFC) y otros países como Islandia, Islas Feroe, Dinamarca (por Groenlandia), Noruega o Rusia.
Pero las flotas asiáticas, principales competidoras de las europeas, siguen practicando finning y sus gobiernos bloquean cualquier acuerdo internacional para que deje de ser así.
El diputado popular Joaquín García Díez defendió la propuesta. Explicó que 170 barcos españoles, casi todos gallegos, precisó, se dedican al palangre de superficie. Este sector da empleo a unas 2.500 personas. La flota afectada por la obligación de desembarcar el tiburón entero cifra en 14 millones anuales los efectos negativos de esa medida, a consecuencia de la competencia desleal que ejercen los barcos asiáticos, explicó García Díez.
El intento fallido de noviembre
El pasado mes de noviembre en Génova la conferencia internacional para la conservación del atún atlántico (ICCAT) no llegó a aprobar la propuesta defendida por la Comisión Europea a instancias de España de extender el no cercenamiento de las aletas de tiburón a todas las flotas. Fundamentalmente por la presión de China y Japón.
Esto supone un perjuicio para las flotas europeas, particularmente la española y portuguesa, que son las más especializadas en la pesca de tintorera y marrajo y que se ven «muy perjudicadas» por la imposición reglamentaría de aletas adheridas, que les resta competitividad.
El PP critica una prohibición exclusiva para la UE que «carece de sentido» y provoca una «situación perjudicial» para la flota española, por lo que insta al Gobierno a continuar impulsando las iniciativas que estime adecuadas ante los organismos comunitarios e internacionales para tratar de extender la prohibición de la práctica de corte de las aletas de escualos también a las flotas de terceros países competidores.
La proposición insta además al Gobierno a hacer las gestiones oportunas ante los organismos internacionales para evitar que la flota comunitaria trabaje en inferioridad de condiciones; y para extender la prohibición a terceros países.
También exige que si las gestiones anteriores no se consiguen la Comisión Europea derogue el reglamento que obliga a la flota comunitaria a desembarcar entero el escualo.