El Mago Rafa se echa a la carretera

maría melle / s.v. LUGO / LA VOZ

SARRIA

El ilusionista lucense está llevando su magia a todos los rincones del país

18 ago 2016 . Actualizado a las 13:38 h.

La magia del teletransporte es lo que necesita el Mago Rafa este verano para conseguir llegar a tiempo a todas sus actuaciones.

Asegura que lleva una buena temporada trabajando «a tope» pero que, independientemente del cansancio, está encantado de estar tan solicitado. Acaba de participar en el Festival Internacional de Magia de San Ildefonso y en varios certámenes en Pontedeume y Malpica. Entre sus próximas actuaciones, también hará varias paradas en la provincia: estará en Ribadeo y también en tierras sarrianas, para actuar en el Festival de Magia Vila de Sarria. Es un no parar: está constantemente rodando dentro de la caravana que ha reformado para su nuevo espectáculo, «El Baúl del Mago».

Rafa es un hombre que ama su trabajo. Tanto que, al preguntarle si el oficio de mago no es demasiado esclavo, él contesta: «A lo mejor puede ser un trabajo duro, pero a mí me parece el mejor oficio del mundo». La pasión por lo que hace se le nota en lo que dice y en lo que hace: además de actuaciones, Rafa actúa también en hospitales y centros sociales: «Para aquellos que no pueden venir a vernos a los teatros». También puso en marcha la primera escuela de magia de Galicia, en 2007, un proyecto que ha tenido que pausar temporalmente por falta de tiempo: «No puedo estar en todos lados», bromea. Ese si sería un gran truco.

España, país para magos

Se considera un afortunado por poder vivir de la magia en uno de los países con mayor actividad ilusionista del mundo: «En España hay muchísimos magos, yo creo que podríamos hablar de miles, sin contar con todos los magos aficionados», explica Rafa.

Esta actividad está cada vez más aceptada en el país ya que, según este mago, hay una cultura de la magia bastante asentada en España. Asegura que hoy en día, la gente que asiste a las funciones ya entiende y disfruta de estas actuaciones como el desafío y entretenimiento para la mente que realmente son. No lo comprenden tan bien los más escépticos, algo que Rafa achaca a una mala comprensión de los espectáculos de magia: «Yo pienso que todavía hay gente que vive con una idea equivocada de la magia», explica.

Sorprende su respuesta al hablar de quién disfruta más de la magia, ya que explica que no son los niños ni los adolescentes, sino los adultos y, sobre esto, afirma: «La magia es para adultos».

Buscando el máximo impacto

Rafa empezó a hacer magia cuando era muy pequeño, tratando de imitar lo que hacían otros magos por televisión y sin ningún tipo de ayuda. «En aquel momento era complicado conocer a otros magos que te ayudaran a empezar, no es como ahora; pero al final di con un mago bosnio que vivía en Lugo, y que me ayudó mucho», recuerda. Fue ese mago el que lo puso en contacto con el Colectivo Mágico Waldemar de Lugo y, desde entonces, la magia no ha cesado.

No es capaz de decidir cuánto tiempo puede llevarle organizar un truco: «Pueden ser horas o años», explica. Todo surge de una idea a la que va dando forma y que va creciendo poco a poco, como una bola de nieve, hasta que el mago siente que ya ha conseguido que genere el máximo impacto posible. Y entonces, toca presentársela al público.

El Baúl del Mago

«El Baúl del Mago» es el nuevo espectáculo de Rafa. Se trata de un proyecto en el que el mago reta al público a descubrir sus trucos, atreviéndose a actuar a escasos centímetros del espectador en una pequeña y llamativa caravana: «Es todo un desafío, porque tienes al público justo en frente», admite.

Esta idea surgió de la iniciativa de otro mago que tiene una caravana similar y al que Rafa ayudó en una ocasión. La idea le encantó, y decidió apuntársela.

La actuación dura entre 10 y 15 minutos, tiempo en el que el mago se dejará la piel para sorprender al reducido público, 25 personas cada vez, que se reúne en la caravana. La filosofía está muy clara: que el espectador viva la magia de cerca. Literalmente.

Se trata sin duda de una alternativa muy interesante para conseguir atraer a todos aquellos escépticos que estén dispuestos a empezar a creer en la magia.

«Yo pienso que todavía hay gente que vive con una idea equivocada de la magia»

«A lo mejor puede ser un trabajo duro, pero a mí me parece el mejor oficio del mundo»