¿Por qué sigue secreto el caso de la niña muerta en Cospeito?

Tania Taboada
Tania Taboada LUGO / LA VOZ

COSPEITO

L.V.

El mutismo del juzgado podría ser útil para aclarar cualquier posible complicidad

01 jun 2019 . Actualizado a las 15:42 h.

Con la decisión de la magistrada del Juzgado Mixto número 1 de Vilalba de enviar a prisión provisional, comunicada y sin fianza a Ana Sandamil Novo, la madre de Desirée Leal, la niña de siete años que fue hallada muerta con lesiones en su casa de Muimenta, el esclarecimiento de este presunto delito va cogiendo rumbo.

Después de casi un mes sin ordenar investigaciones ni detenciones, teniendo indicios y resultados preliminares de una autopsia que apuntaban a que la progenitora podría ser la causante del fallecimiento, la jueza decidió presentarse este jueves en el HULA para tomarle declaración a la madre. Ella se negó y la magistrada ordenó directamente su ingreso en la cárcel. Por el momento, la presunta homicida continúa hospitalizada en el módulo de custodia de presos del hospital lucense (fue trasladada allí desde psiquiatría), vigilada por agentes de la Policía Nacional.

Que la jueza diese este paso en la investigación, pero que continúe manteniendo el secreto de sumario, puede deberse a diversos factores: que hay actuaciones pendientes de realizar; que en el punto de mira se encuentran otras personas, bien sean como cómplices o encubridoras. Las personas que están al frente de este caso podrían estar realizando seguimientos, viendo reacciones y cotejando datos que finalmente acaben con la investigación de esas personas. Preguntas como: ¿Qué sucederá ahora con esas personas que conocían la situación de Ana Sandamil y no la hayan denunciado? ¿Tendrá relevancia que un familiar de la niña manifestara la mañana de los hechos que lo sucedido en aquella casa eran «cousas que pasan»? Son varias incógnitas que las fuerzas del orden tratan de resolver a día de hoy.