Las casas nido, una iniciativa para facilitar la conciliación en las zonas rurales

Un total de 16 ayuntamientos pequeños tienen este servicio, que facilitan la vida de muchos padres


Lugo / La Voz

Andrea García está al frente de la casa nido de Paradela desde hace un año. En este pequeño hogar, seis pequeños conviven día a día, juegan y aprenden. Cinco acuden por la mañana y una se suma al equipo por la tarde, cuando otros se han ido, puesto que Andrea solo puede ocuparse de cinco niños a la vez, tal y como marca la Xunta, que está detrás de las 16 iniciativas como esta que están repartidas por toda la provincia. Como finalidad, intentan facilitar la conciliación de aquellos padres que viven en ayuntamientos de menos de 5.000 habitantes. Además, estos ‘hogares’ permiten que familia, educadores y pequeños tengan un trato familiarizado, personalizado y muy cercano. Son gratuitos y el horario es flexible.

Una salida laboral

Andrea es técnico en Educación Infantil y posteriormente estudió Magisterio. Cuando finalizó sus estudios vio la posibilidad de desarrollar su futuro laboral en una casa nido y, por encima, regresar al lugar en el que nació y se crio. «Isto ten outra dinámica por estar no rural, é todo moi achegado. O horario é flexible e non pasa nada se os pequenos veñen un pouco máis tarde porque un día precisan durmir algo máis», explica Andrea, que tiene 28 años. Su rutina empieza a las nueve y media de la mañana y es entonces cuando empiezan a llegar los pequeños. Andrea sabe bien que los niños necesitan jugar libremente para descubrir lo que les gusta y aprender de lo que hacen. Por ello, todos los días les deja jugar libremente durante algún tiempo. También hace actividades con ellos. Les lee cuentos y también les enseña canciones para después cantarlas. No tiene un solo minuto para aburrirse y es que los pequeños la reclaman cada momento para pedir mimos, juegos o apoyo.

Los niños mayores tienen la suerte de que su profe, Andrea, los prepara para la futura entrada en el colegio a través actividades dirigidas. Ella también insiste mucho en la autonomía, y es que quiere que sus pequeños aprendan a valerse por sí mismos desde muy pequeños. Saben lavarse las manos, recogen sus juguetes cuando terminan la actividad y colocan la chaqueta en el perchero al llegar y se la ponen antes de marcharse. Pero eso los más mayores, porque Lucas, que es el más pequeño, apenas tiene un año y medio. El último niño es recogido sobre las cuatro de la tarde y Andrea está muy orgullosa de la labor que realizan estos pequeños día tras día: «É moi enriquecedor ver como medran. Estes días, de vacacións, pensaba moito neles e en que lles traerían os Reis porque ao final vívelo todo moi de cerca, e é coma se foran a miña familia», explica esta joven, que también realiza salidas del centro cuando el tiempo lo permite.

Iniciativas solidarias

Andrea y sus pequeños también van de excursión a la residencia de mayores. «Fomos varias veces, facemos actividades conxuntas coa xente maior, que o agradece moito. Cada vez que imos, botan 15 días preparando cousas para recibirnos, e cando chegamos, todo é unha festa», cuenta esta educadora. Juntar a personas cuyas edades distan tanto puede ser sorprendente y muy educativo para todos. La energía de los más pequeños contagia de alegría a los mayores, que no pueden quitarles los ojos de encima.

Andrea y sus niños también salen de visita al colegio, para que los mayores se familiaricen con el centro en el que entrarán un tiempo después. En otoño, en una zona cercana recogen nueces, hojas y castañas, y después, con la ayuda de Andrea, hacen actividades relacionadas con la estación del año.

En febrero abrirán dos nuevos servicios, y en total son 94 los niños lucenses que se benefician de esta iniciativa gratuita

Este año se abrirán tres nuevas casas nido en la provincia de Lugo: en Baleira, Ribas de Sil y Navia de Suarna. En total, son 19 y ofertan un total de 95 plazas. Están dirigidas a familias con niños de entre cero y tres años y tienen como finalidad facilitar la vida diaria de los padres y de las madres que viven en zonas rurales.

Profesionales al frente

Las personas promotoras de esta iniciativa tienen titulaciones relacionadas con la educación infantil, además de experiencia y cursos de la Xunta de Galicia, impulsora de esta iniciativa. La Consellería de Política Social financiará las obras de adaptación de los inmuebles en los que se situarán las casas nido, con un máximo de 15.000 euros, para que cumplan así los requisitos de seguridad y la normativa pública sobre educación infantil. El organismo autonómico es también el encargado de pagar el sueldo de las profesionales que se encargan de las casas nido.

Las 16 casas nido operativas en estos momentos están en As Nogais, Begonte, Xermade, Folgoso do Courel. Láncara, O Corgo, Portomarín, Riotorto, Paradela, Pobra do Brollón, O Páramo, Rábade, Triacastela, Baleira, Navia de Suarna y Ribas de Sil, además de en Castroverde, donde hay dos casas nido operativas como consecuencia de la alta demanda.

Todos estos pequeños hogares están situados en ayuntamientos que no disponen de escuelas infantiles o guarderías.

«Cada neno que nace no rural galego é un tesouro, para os concellos máis pequenos aínda con máis razón. A Xunta presenta unha alternativa que se ten amosado moi útil, e por iso precisamente temos decidido mantela.As casas niño son un servizo de conciliación e atención á infancia de gran valor para o rural, e para loitar contra a despoboación e o envellecemento», explicó el delegado territorial de la Xunta de Galicia en Lugo, José Manuel Balseiro, que presentó las novedades que experimentarán estas iniciativas este año.

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