El establecimiento camina inexorablemente hacia el concurso de acreedores
25 mar 2014 . Actualizado a las 07:00 h.El empresario Ángel de Cabo, en prisión desde hace más de un año, solicitó en dos ocasiones al juez santiagués José Antonio Vázquez Taín, que releve en su puesto de apoderada a María Isabel Martínez Parra, al frente de los establecimientos de la cadena Gran Hotel. En la primera, el magistrado denegó la solicitud y todavía no se pronunció respecto de la segunda. Vázquez Taín suspendió cautelarmente la venta de los tres hoteles gallegos de la familia Martínez Núñez, al De Cabo, a raíz de la operación Caballo de Troya.
El Gran Hotel de Lugo se encuentra en una situación límite, con importantes deudas con los proveedores y con el personal, que lo abocan forzosamente al concurso de acreedores. Fuentes consultadas señalaron que, de no hacerlo de forma inmediata, la actual administradora, nombrada no solamente por el juez Vázquez Taín, sino también por la junta de accionistas, podría incurrir en responsabilidades personales respecto de la deuda acumulada. Parece ser que los asesores del establecimiento están recopilando la documentación necesaria para presentarlo en el Juzgado Mercantil.
El establecimiento está funcionando bastante en precario como consecuencia de la falta de liquidez. Hace algunas semanas estuvieron a punto de cortarle la luz por impago de los recibos de varios meses, lo que podría haber supuesto la suspensión de la actividad. A la plantilla en lo que va de año solamente le pagaron 15 días del mes de enero. El resto están pendiente de cobrarlo, al igual que deudas de meses anteriores.
Los ingresos del Gran Hotel en estos momentos proceden de las pernoctas de los clientes, del alquiler de la cafetería y de los salones de bodas, que regenta Terras do Miño. Hasta ahora la ocupación fue reducida, pero para las próximas semanas se espera que aumente.
Una sociedad con sede en Lugo
El juez Vázquez Taín, según admitió ante algunos trabajadores, ordenó a la administradora que diera prioridad en los pagos a los del personal. Durante unos meses cobraron las mensualidades de forma fraccionada, pero desde principios de año, los cobros se suspendieron.
Después de la última junta de accionistas de Proalsa, celebrada a finales del pasado año, esta sociedad, con sede en Lugo, es la propietaria de los tres hoteles de la cadena, que incluye al de Santiago y al de Ourense. Se hizo con el cien por ciento de las acciones del establecimiento de Santiago en pago de una deuda de 2,4 millones de euros que habían sido transferidos de Lugo a la sociedad que regentaba el hotel compostelano, en la breve etapa en la que fue dueño de la cadena el empresario Ángel de Cabo. El cambio se hizo a instancia de los accionistas minoritarios, que convocaron junta general a través del Juzgado Mercantil.