Quique apuntaló las bandas con los cambios

Murillo

LUGO

07 nov 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Si sorprendente fue la decisión de Quique Setién, sustituyendo a Pablo y Tonetto, extremos habituales y titulares hasta la fecha, por Víctor Díaz e Iago, pronto supimos el porqué de estos insólitos cambios. El técnico lucense priorizó la seguridad defensiva para recibir al líder. El Elche es un equipo que mata al contragolpe, con unas bandas muy peligrosas y un remate letal, arropado por una defensa muy segura. Tapar las bandas y juntar las líneas era decisivo para abortar el peligro ilicitano. Y no se equivocó el cántabro, aunque a lo largo del partido hubiese las suficientes oportunidades ilicitanas para adelantarse en el marcador, gol anulado por inexistente fuera de juego incluido. Pero, hasta donde fue posible, la táctica más conservadora de la habitual en el equipo lucense minimizó el peligro del Elche. Iago y, sobre todo, Víctor Díaz, fueron dos laterales más a la hora de doblar a De Coz y Manu en el cierre de espacios atrás. Siempre hubo superioridad numérica lucense en taponar las bandas. También los centrales estuvieron muy centrados en la anticipación y los cruces, amén de las ayudas de los medios centros e interiores. Arriba, como llanero solitario incansable, Óscar Díaz, autor de los mejores remates, gol incluido, amén de un descomunal esfuerzo en la presión para robar más que nadie y poner el solito en jaque a toda la zaga ilicitana. Un auténtico portento, que estuvo dos escalones por encima del resto de los actores. Font fue la manija, puso los mejores pases en profundidad, pero acabó agotado. Y en un partido de estas características hay que estar al doscientos por ciento si quieres tener éxito. De ahí, que Pablo y Tonetto fueran carne de banquillo hasta el segundo tiempo, porque también suelen ser de los primeros sustituidos habitualmente. Su calidad es incuestionable, pero su rendimiento dista de la misma. Y Quique no se casa con nadie. Aunque sea ante el líder.