Muimenta despide un puente para chuparse los dedos

Mayte Corbelle

LUGO

Alas rellenas de jamón con salsa roquefort y puré de patatas; miniatura de cocido con sopa incluida; bocado de peixesapo con gambas y lupus y regado con mencía; caldo con lacón cocido; brochetas picantes de pulpo con gambas y jamón ibérico; ternera con champiñones, puré de patata y algas; minihamburguesas con patatas, tomates cherry y salsa; costilla asada con patatas y pimientos, y bolitas de carne con tomate y patatas.

Esas con las nueve tapas que durante en estos días del puente que acaba de terminar se pudieron degustar en Muimenta en el segundo concurso de tapas, organizado por los comerciantes de la villa. Nueve locales y nueve propuestas, desde las más innovadoras a las más tradicionales, hicieron las delicias de varios cientos de personas que se decidieron a probar y a votar aquellas que más les gustaban.

Los propios hosteleros reconocían que la iniciativa de preparar las tapas suponía un trabajo extra, aunque con contraprestaciones: «Merece a pena pola aceptación que teñen», decían. Para los que estaban al otro lado de la barra, como clientes, el proceso de degustación requería más de una jornada: «Si quieres realizar todo el recorrido en un mismo día, es prácticamente imposible; no te da tiempo a degustar y asimilar olores, colores y texturas antes de pasar al siguiente», decían algunos.

Con todo, muchos de los que se apuntaron al tapeo quedaron más que contentos con la iniciativa, ya que, según las impresiones escuchadas, dinamiza la villa y hasta fomenta las relaciones.

Ahora, tras el concurso, hay que esperar para saber quiénes son los agraciados con el premio de los que emitieron su voto y con el premio de los que lograron completar toda la ruta, ya que en cada local se sellaba una credencial.