Sargadelos tienen desde el pasado 19 de noviembre vía libre para poner en marcha el segundo expediente temporal de regulación de empleo en la fábrica de cerámica mariñana. Sin embargo, la firma del documento no estuvo exenta de polémica, porque la CIG, sindicato minoritario en el comité, se negó a firmar el documento que el día anterior había sido refrendado por la asamblea de trabajadores y aprobado por una amplia mayoría.
UGT cuestionó l actitud del sindicato nacionalista, criticando que «consensuaron verbalmente con el resto de los miembros del comité de empresa (UGT y CC. OO.) los puntos del acuerdo, y después de redactar por escrito dichos puntos se negaron a firmarlo».
Desde la CIG matizaron que estaban dispuestos a acatar la decisión que saliese de la asamblea «cunha condición, que non era outra que a redacción dos acordos», y resaltaban dos puntos fundamentales, «mantemento de todos os postos de traballo, non despidos, e garantía de mantemento do comedor». El sindicato nacionalista asegura que entregó copia a los otros sindicatos, y argumenta que «a redacción era fundamental, non podía ser menos despois da experiencia do primeiro ERE, e da intención de presentar conflicto colectivo contra a decisión da empresa», en referencia a sustituir el servicio propio de comedor por el de cátering, que supuso el despido del cocinero.
La CIG afirma que a la inclusión de ambos matices se opusieron «non so a empresa, co argumento peregrino de que iso non fora o que votara a asamblea, e que algunhos temas xa estaban recollidos pola Lei». Reconoce que al margen de la redacción que proponía, «fomos chegando a acordos», pero una vez redactada el acta final, y tras consultar con la asesoría del sindicato, dedujeron que «con esa redacción quedaría en entredito a pretensión de garantía de futuro do servicio de comedor». El acta ya estaba firmada «e a excepción dos asesores xa non quedaban membros do comité de UGT e CC. OO.», por lo que «a total negativa foi a resposta».
Las representantes nacionalistas en el comité cuestionaron la actitud de ambos sindicatos. «Non apoian unha redacción clarificadora nin tampouco presentan outra ou intentar consensuala. Deixan que a empresa os leve da man. Obviamente confían no bo criterio de quen non lle temblou a mao para despedir a un traballador sen que acabase o ERE anterior».
Comisión de seguimiento
La suspensión temporal de empleo afectará en esta ocasión a 113 trabajadores de Sargadelos, establecida en 100 días por trabajador en un período de ocho meses. Una comisión de seguimiento, formada por tres representantes de los trabajadores y dos de la empresa, controlará cada dos meses «salvo que existan circunstancias excepcionales» el cumplimiento del acuerdo.