En carretera | Obras de Cabreiros a A Mariña Debido a la construcción de un nuevo trazado rápido desde la ciudad del Landro hasta Vilalba, los 45 kilómetros que unen ambas localidades ahora requieren tiempo y paciencia
10 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?alimos de Vilalba hacia Viveiro a las 11 de la mañana del lunes. Hoy, dentro de lo que cabe, es un día de suerte pues no llueve. El tráfico pesado es notorio y lento; también nos encontramos un transporte especial con material para parques eólicos, un transporte éste que acostumbra ya a ser prácticamente diario por esta carretera. Cogemos el desvío por Cabreiros hacia Viveiro a las 11. 17; en la misma recta nos encontramos las primeras obras del nuevo vial, desmontes y salidas de camiones, aunque en esta ocasión no coincidimos con ninguno y nadie nos para. Por poco tiempo, porque pasadas las casas de Cabreiros en las primeras curvas sí nos detiene un obrero: dos minutos, para que salga un camión pesado. Aquí a esta altura los desmontes y las conexiones con la carretera general ya se suceden. El conductor ya ve que se requiere paciencia. Nos obligamos a respetar las normas y pasamos por Muras a las 11.40 horas aún detrás de dos camiones, uno de mercancías y otro cargado con tierra y piedras. Adelantamos, ya entre Muras y lo alto de A Gañidoira. Es una hora, a media mañana, de tráfico pesado, con camiones de reparto que se unen a los camiones de obra. Nueva parada, de dos minutos al bajar A Gañidoira para que salga un camión cargado de tierra y piedras de un nuevo desmonte. Lo peor no es que le paren a uno, sino ir luego detrás a una lentitud desesperante en una línea continua interminable. Nada, paciencia, si es usted turista siempre puede mirar el paisaje. Es lo que queda. Pasan 50 minutos de las 11. Somos legales y respetamos absolutamente todo para el reportaje, que conste. Estamos bajando por Juan Blanco; nueva detención por obras antes de llegar a Ourol, al desvío hacia Ourol, donde está el ayuntamiento. Sale otro camión que afortunadamente, se desvía a los 400 ó 500 metros. En día de lluvia esto se parece al rallie de los mil lagos; confiemos en que el tiempo llegue seco en el puente festivo, de lo contrario muchos se acordarán de Viveiro, adonde llegamos a las 12.22 en un día de sol.