?uis García Santalla asumió la dirección general de la compañía Barras Eléctricas Galaico-Asturianas, en la que pretende mantener una línea de continuidad del trabajo de su antecesor en el cargo, Rafael Charro Menéndez. Begasa es la compañía suministradora de energía eléctrica de 39 municipios de la provincia, incluida la capital lucense. -Fundamentalmente continuar con el desarrollo del plan de calidad fijado para los años 2001-2005 cuyo objetivo es la mejora del servicio en nuestra zona de influencia. Pretendemos seguir con el ritmo inversor de nueve millones de euros anuales. -¿Eso significa que se van a acabar los apagones? -Ahora mismo no se puede hablar de que haya apagones en la zona de influencia de Begasa. El último que tuvimos fue de 15 minutos en la zona de A Mariña, durante el última temporal. En el 2002 nuestro nivel de Tiepi (evalúa el nivel de calidad) fue de un 2,6, que nos sitúa en estándares de la media española. Es importante, teniendo en cuenta que nuestra zona de distribución es muy compleja, por la climatología, el nivel de dispersión de la población y el tipo de árboles de la zona. -¿Por el tipo de árboles? -Las incidencias fundamentales que se producen en la red se deben a caídas de árboles sobre tendidos eléctricos. Los eucaliptos son de una especie que es fácil que se rompan y caigan sobre la red por el viento, el exceso de lluvias etcétera. Existe una zona de seguridad que está cortada de árboles, pero éstos son especies de crecimiento muy rápido... -¿Cuántos clientes le quedan todavía en la provincia a Begasa con 150 de tensión? -Ha disminuido bastante el número en los últimos años. Quedan sobre unos 5.000 aproximadamente en todo el área de influencia. Estamos todos los años haciendo campañas de cambio de tensión en las viviendas, pero como no es una decisión que afecta únicamente a Barras va más lento. Hay clientes que cuando les propones el cambio lo aceptan inmediatamente, pero hay otros que son bastante reacios a asumirlo y entonces poco podemos hacer. De todas formas todos los años trabajamos en ello. Basta decir que hace nueve tenían 14.000 clientes con esa tensión. -¿Qué más novedades aportará su llegada? -Está en marcha -se inició antes- la subestación de Burela y una nueva en Vilalba y estamos programando nuevas infraestructuras encaminadas a incrementar la capacidad de las instalaciones, eso que las que tenemos, por el momento nos resultan suficientes. -¿Crece mucho el consumo eléctrico? -En diciembre de 1998 habíamos vendido 603 megavatios. A finales del 2002, 838, lo que supone un aumento del 39% en cinco años.