Viñas sin herbicida, misión posible

Luis Díaz
LUIS DÍAZ MONFORTE / LA VOZ

LEMOS

Viñas de Algueira situadas en la ribera de Doade en las que se recuperó la cava tradicional
Viñas de Algueira situadas en la ribera de Doade en las que se recuperó la cava tradicional

Algueira erradica estos productos fitosanitarios en trece hectáreas repartidas entre Doade y Abeleda

07 mar 2020 . Actualizado a las 16:29 h.

La sección en España del Fondo Mundial para la Naturaleza editó en el 2016 una exhaustiva guía de buenas prácticas en viticultura. Mejorar las condiciones ambientales del viñedo, subrayan los autores, no solo implica beneficios desde el punto de vista de la ecología. También es la clave para conseguir los vinos de calidad diferenciada de los que depende la supervivencia de espacios vitícolas con los condicionantes de la Ribeira Sacra. Aquel manual se presentaba bajo el lema de «Misión posible». Desde esa misma perspectiva, hay bodegas que se han puesto manos a la obra para erradicar el herbicida en las viñas en bancales.

Las motoazadas van y vienen estos días por las estrechas hileras que sujetan las cepas en la pronunciada pendiente de Carballocovo. Situada en la parte alta de la ribera de Doade, en la antesala del cañón del Sil, la ladera da nombre al viñedo más conocido de Algueira. Cada dos años, la tierra se remueve antes de la primavera con unas máquinas roturadoras cuya anchura no llega a los treinta centímetros. «Las máquinas cavadoras no son muy caras, pero hay que empujarlas. Hacen falta brazos», dice el bodeguero, Fernando González.

Algueira es una de las tres bodegas gallegas adheridas a la nueva asociación Futuro Viñador. Los integrantes de ese colectivo -al que también pertenecen Guímaro y Zárate- asumen la obligación de implantar en sus viñedos prácticas vitícolas respetuosas con el suelo. También aspiran a ser un altavoz que contribuya a su adopción por parte de otros productores. Para Fernando González, la misión es perfectamente posible. «Nosotros estamos cavando con maquinaria adaptada al terreno 50.000 metros en Doade y 80.000 en Abeleda. Hacerlo en una hectárea de viñedo no es ninguna ruina», opina el bodeguero.