Dos ladrones escapan de una joyería por los gritos del vecindario
26 ago 2011 . Actualizado a las 06:00 h.La madrugada de ayer fue más movida que de costumbre en Becerreá. Un grupo de vecinos de la avenida de Navia se levantaron alarmados por el estropicio que montaron unos ladrones que pretendían saquear una joyería. En pijama pusieron en fuga a los cacos que no pudieron ejecutar su plan. La Guardia Civil llegó tarde porque, al parecer, no había ninguna patrulla en la localidad, según expresaron ayer algunos vecinos.
Los asaltos nocturnos siguen estando al orden del día. El intento llevado a cabo ayer en Becerreá es el tercer hecho de estas características del que se tiene constancia en el plazo de unos diez días. Primero fue la gasolinera de A Pastoriza, después una de Lourenzá y ayer le tocó el turno a la joyería-relojería Losada, de Becerreá.
Los indiscretos ladrones debieron comenzar su trabajo en torno a las tres y media de la mañana porque sobre las cuatro, montaron tal rebumbio con la verja y la puerta de entrada del establecimiento que numerosos vecinos se despertaron, abandonaron precipitadamente sus camas y salieron a las ventanas. Esta vez no era un terremoto, sino los los cacos.
También se despertaron los propietarios de la joyería que viven en el piso superior. Los ladrones no tuvieron más remedio que dar por concluido el operativo sin éxito alguno y poner pies en polvorosa. Algunos vecinos ya estaban recriminándoles su acción desde la ventana, otros trataban de avisar a la Guardia Civil y los hubo que se preparaban para salir.
Los ladrones se vieron en tal apuro que se montaron precipitadamente en el coche que utilizaban pero éste se negó a arrancar. Con la presión de los vecinos en aumento, el conductor consiguió, por fin, poner en marcha el coche y huir.