Un empresario de Portomarín compró la embarcación para realizar rutas por la parte media del embalse. Ofrecerá comidas y pretende crear un aula de naturaleza
28 jul 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Un empresario de Portomarín verá cumplido su sueño de fletar un barco en la zona media del embalse en los próximos días. Después de varios años de búsqueda infructuosa de la embarcación adecuada en puertos de todo el mundo encontró una solución cercana, traer hasta Belesar el yate Garoa, que hasta ayer tenía su base en el puerto deportivo de Viveiro.
La idea de este emprendedor es ofrecer a los futuros usuarios rutas turísticas por la zona media de Belesar. La embarcación, que ayer a última hora de la tarde fue fletada en Portomarín, rotará su base entre los distintos puntos que bañan las aguas del pantano en los concellos de O Páramo, Portomarín, Taboada, Chantada y Paradela. Los promotores consideran que esta zona está poco promocionada a pesar de la oferta paisajística y turística que oferta y por ello quieren dar a conocer toda la potencialidad del lugar.
El proyecto es ambicioso y comprende ofrecer a sus usuarios comidas, meriendas y cenas para unos 40 comensales durante la travesía o con la embarcación fondeada, además de la habitual ruta turística por la zona.
Los responsables de la iniciativa quieren ir un poco más allá y por ello están estudiando la posibilidad de transformar parte del barco en un aula de naturaleza. La finalidad es que los colegios que decidan participar en alguna travesía puedan ofertar a sus alumnos la opción de aprender todo lo relacionado con la fauna y flora de la zona. También les explicarán los motivos por los que se construyó el embalse, su utilidad y funcionamiento.
Es evidente que la empresa se crea con la intención de obtener beneficios, pero sus fundadores aseguran que el interés económico no es lo que más primó a la hora de poner en marcha la iniciativa. «Al margen de pelear por dar a conocer todo este enclave de la zona media del embalse, también queremos demostrar que en una época de crisis como la que atravesamos en la actualidad también es posible presentar ofertas y trabajar sin quemar a la gente. Consideramos que podemos ofrecer una excelente alternativa de ocio a un precio muy adaptado».
La embarcación partió a media mañana de A Mariña y para cargarla fueron necesarias dos grúas. Después de varias horas de viaje llegó a Portomarín bien entrada la tarde y el proceso de descargarla de los camiones en los que cruzó una gran parte de la provincia comenzó alrededor de las siete de la tarde para finalizar cerca de las nueve.
Los procesos tanto de carga como de descarga fueron seguidos por un elevado número de curiosos, entre ellos muchos peregrinos en la zona de Portomarín.