Grupos de cinco países se dieron cita en Monforte durante las Xornadas de Folclore Internacional
20 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Sonidos de medio mundo resonaron la noche del martes en la plaza de la Compañía gracias a las XXVI Xornadas de Folclore Internacional. Con la filosofía de promover y dar a conocer otras culturas, más de cuatrocientos músicos y bailarines se dieron cita en esta muestra de folclore que hace un recorrido por la cultura de doce países de los cinco continentes.
Por el escenario colocado en la Compañía pasaron el grupo indio Shilpagya, una de las más importantes escuelas de bailes folclóricos e instrumentos tradicionales de aquel país. En su actuación, de las más largas, representaron bailes clásicos de varios lugares de India.
De Armenia llegaban Nairi, participantes habituales de estos festivales, que muestran las danzas populares de los pueblos más antiguos de las montañas armenias.
Llamativas danzas
Después actuaría la compañía Leyte Kalipayan, de la región filipina de Leyte, que actúa por todo el mundo desde 1961 y que está considerado uno de los mejores grupos folclóricos de su país. Fueron, con diferencia, el grupo más aplaudido por el numeroso público que se congregó frente a los Escolapios, animado por las buenas temperaturas. Su repertorio consiste en llamativas danzas tradicionales recopiladas por todas las Filipinas.
La representación del continente africano la puso Gauteng, de Sudáfrica, que mostró enérgicos y excitantes bailes que invitaban a moverse al ritmo de los tambores. La banda, que presentó las tradiciones de cuatro regiones distintas del país, llega de la ciudad homónima, conocida por ser un lugar donde coinciden las cuatro principales culturas sudafricanas: zulú, tswana, venta y tsonga.
Los últimos en actuar fueron Mari El, de la república rusa del mismo nombre, que representaron cuatro bailes que escenificaban el cortejo y noviazgo. El colorido de su indumentaria y los bailes marcados por las notas de gaitas y tambores dotan de singularidad a la agrupación, que era la primera vez que visitaba España.