Los vecinos de la parroquia chantadina de Laxe son dueños de sus parcelas agrícolas desde que la Consellería de Medio Rural les entregó sus títulos de propiedad el pasado mes de noviembre. Se cerraban así 19 años de una concentración parcelaria que dio lugar a innumerables pleitos y tensiones entre los vecinos y la administración. Pero cuatro meses después de aquello, el asunto todavía colea en los Juzgados. El Tribunal Superior de Galicia acaba de fallar a favor de la consellería en una demanda de dos propietarios que creen que las fincas que les han correspondido valen menos que las que cedieron. Hay vecinos que aseguran que alguno de los afectados ya ha llevado su caso ante el Tribunal Supremo.
En cualquier caso, la concentración parcelaria no tiene marcha a tras. En el peor de los casos para la consellería, los afectados tendrían derecho a una compensación económica o en terreno, pero ninguna de estas dos posibilidades obligaría a alterar el reparto. Entre otras cosas, porque los propietarios de las parcelas reordenadas lo son ya con todas las de la ley. Y además porque si fuese preciso adjudicarle más suelo a alguno de los reclamantes, la administración podría echar mano del que quedó calificado como terreno público.
En todo caso, fuentes de la parroquia confirmaron ayer que los tribunales están echando a bajo los recursos que quedaban pendientes. Esta última sentencia, por ejemplo, desestima las pretensiones de dos hermanos que aseguran que antes de la parcelaria ellos tenían más y mejor terreno que el que les ha quedado. El fallo dice que aunque efectivamente la superficie que les ha sido asignada sea menos que la suya original, lo cierto es que las nuevas parcelas son de mayor calidad.
La legislación actual contempla compensaciones para los propietarios que acrediten haber perdido con el cambio al menos una sexta parte del valor de las tierras que tenían antes de la reordenación.