El sábado, un día antes de que comenzase la temporada de pesca, hubo quien volvió a casa con la cesta llena de truchas. Pero no se lleven a engaño, no hablamos de furtivos, sino de alumnos de los colegios de A Gándara y Colexio Novo de Monforte, que se pusieron las botas en la piscifactoría Piscilor en una nueva jornada de la escuela de pesca de la sociedad Val de Lemos. Aunque el escenario ayudaba a que las capturas se contasen por cientos, tenían profesores de autentico lujo; el presidente de Val de Lemos, Roberto Martínez , su esposa, Elsa Corujo , Francisco José Criado y algún que otro familiar de los chavales, conocido experto en la materia.
Como los centros de primaria, los institutos incorporan cada vez más actividades extraescolares y los alumnos no solo aprenden en las horas de clase. Un ejemplo es el IES A Pinguela de Monforte, que como muchos otros centros de la zona, en colaboración con el Centro de Artesanía e Deseño de la Diputación, ofrece talleres de artesanía. Este fin de semana, los asistentes aprendieron a hacer, de manos del artesano Carlos Fontales , todo tipo de cestería fuera del horario lectivo. Lo curioso es que no solo utilizaron médula o mimbre, sino que también aprendieron a hacerlo con papel, reutilizando viejas revistas, periódicos o hasta la publicidad del súper .
Del súper a la plaza de abastos de Monforte, que estos días tiene un bullicio fuera de lo común gracias a las visitas de varios centros educativos. Ayer lo hacían los alumnos de educación infantil del Divina Pastora. Cuarenta chavales acompañados de sus profesoras Cristina Méndez , Hilda Ruiz y Raquel Vidal conocieron in situ lo que están viendo estos días en la unidad didáctica sobre los alimentos. Los pequeños no son los únicos que acaban encantados con la actividad. Alguno de los placeros disfrutaba tanto o más con la visita. La jornada le dio a los alumnos del Divina Pastora incluso para realizar la compra con la que a media tarde prepararon unas deliciosas brochetas de fruta.