La biomasa tiene un precio

LEMOS

Comuneros de Terra Chá que han comenzado nuevos usos de restos del monte advierten que quieren cobrar por venderlos

21 feb 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

La biomasa no sale gratis del monte. La posibilidad de aprovechar los restos de la vegetación para la fabricación de energía es un asunto del que se habla periódicamente y que en comarcas como Terra Chá ha merecido el interés de algunas comunidades de montes. Sin embargo, algunos de los implicados no vislumbran por ahora una cercanía de esos proyectos, ni están dispuestos a aceptar las condiciones inicialmente comentadas.

Una comunidad de montes como la de Parga -tal como recordaba ayer su presidente, David Díaz- ha asistido a varias reuniones en las que se ha analizado este asunto. En alguna de ellas, incluso se comentó la cuestión en el marco de la organización que agrupa a comunidades de toda Galicia. En otras, en cambio, los contactos fueron solo telefónicos.

Sea cual sea la forma de comunicarse con posibles promotores, los responsables de comunidades de montes parecen afrontar el asunto con escepticismo y cautela, poco convencidos de las ventajas que podrán obtener. La consecución de alguna cantidad económica por la biomasa que se aporte parece firme, aunque alguna de las propuestas recibidas hasta ahora no vaya en ese sentido.

Díaz afirmó que alguna de las ofertas escuchadas recogía la limpieza del monte en man común como compensación a los comuneros. La cuestión no admite dudas en la oposición que rechaza: «Para nós non é nada porque a limpeza do monte xa a facemos, con axudas ou sen elas», dice. Y de esa venta debe de derivarse un beneficio al que se lograría con «calquera outra materia prima».

Nutrientes necesarios

Pese al interés que la iniciativa puede despertar, los comuneros parecen observar que las iniciativas aún denotan que el asunto está en su fase inicial. Hay que tener, opina Díaz, «moito coidadiño» porque tampoco el monte puede quedarse sin la maleza que hoy se deja para que se vaya descomponiendo. «O monte necesita nutrientes», afirma.

Volviendo la vista atrás, Díaz asegura que la situación es similar a la que se planteaba cuando la energía eólica daba sus primeros pasos y se presentaban los primeros proyectos. Al margen de que el propósito de los nuevos molinos de viento y de las plantas de biomasa no es otro que la consecución de energía por nuevas fuentes de producción, uno de los caballos de batalla de asociaciones y de organismos públicos, fundamentalmente concellos, ha sido la obtención de fondos por la energía que se produce en su territorio.

Casualmente, municipios como Guitiriz tienen a la vez amplias extensiones de monte de donde se puede extraer biomasa para procucir energía y parques eólicos que buscan energía a partir del viento.