Encauzamientos

J. GARCÍA BERNARDO

LEMOS

PUNTO DE VISTA | O |

30 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

PROMETÍA mucho la última sesión plenaria celebrada por el consistorio sarriano. Y tanto que prometía, que el público asistente prácticamente ocupó al completo los acomodaticios de posaderas. Al final, una vez más, decepción en cuanto a la materialización de decisiones encaminadas a resolver el escollo más importante que tiene Sarria para enderezar de una vez por todas lo que será el inmediato futuro de sus infraestructuras urbanísticas. Quizás la decepción no lo fuera para aquellos que lo único que buscan es el morbo de contemplar a una docena de mudos que soportan estoicamente como los cinco sordos debaten entre ellos, cual si se tratara de un frontón en el que la pelota va y viene luego del rebote con un muro de hormigón. El caso es que el dichoso plan de encauzamiento no avanza, que las manifestaciones de los mandatarios estableciendo plazos son tan poco creíbles como aquellas otras de un determinado edil asegurando que en el año 2004 se realizaría el trayecto desde Sarria a Becerreá en diecisiete minutos. Mientras tanto se encuentran paralizadas varias importantes dotaciones, alguna de las cuales, por cierto, podría estar ya totalmente construida y en servicio de no haber sido por tal parlanchín que gestionó a la contra para que la Xunta no la llevara a cabo en tanto en cuanto él no ocupara la alcaldía, circunstancia ésta que el tiempo se ha encargado de evitar, merced a los ciudadanos que hemos ejercido el derecho del voto en sentido claramente contrario. Así las cosas, resulta que el encauzamiento habrá de pasar por tantos aros que se está convirtiendo en una auténtica pirueta circense. Entre tanto, el autor se dispone a encauzar dos semanas de asueto. Volveremos con renovadas energías en la confianza de que conservaremos alguno de los sin duda ya no muy excesivos lectores que tenemos.