Escuelas taller, no gracias

La Voz L. D. | MONFORTE

LEMOS

ALBERTO LÓPEZ

El Concello de Monforte tiene problemas para cubrir las 48 plazas del nuevo obradoiro Con una población de alrededor de 20.000 habitantes, y con cinco de cada cien personas en edad de trabajar inscritas como demandantes de empleo, según el último Anuario Social de España editado por La Caixa, en Monforte no se dan cubierto las 48 plazas de la escuela taller que comenzará a funcionar en enero.

29 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

«Si alguien quiere apuntarse, todavía está a tiempo», explicaba el concejal Gonzalo Rubinos esta semana, a modo de SOS , en la rueda de prensa en la que anunció la instalación de casetas prefabricadas para los chabolistas del poblado gitano de As Lamas. Inicialmente estaba previsto reservar algunas plazas de la escuela taller para la integración sociolaboral de los jóvenes del poblado, en previsión de una demanda que no ha llegado a producirse. ¿Por qué no se interesan los jóvenes por el nuevo ciclo formativo?, ¿está cubierta la oferta con el obradoiro de empleo que ya funciona en el museo ferroviario? Hay respuestas para todos los gustos. El presidente del consello regulador de Ribeira Sacra apuntaba una hipótesis en el foro sobre el desarrollo de la comarca organizado por el Bloque. «¿Por qué non módulos de horticultura en vez de fontanería ou albañilería», se preguntó José Manuel Rodríguez en uno de los coloquios. También hay quien apunta una lectura más política del escaso interés por cubrir las plazas de esta nueva escuela taller. «En los obradoiros hubo desde el principio una utilización de las plazas ajena a su finalidad. O eran para amigos o se cobraba el favor en las elecciones, la formación era lo de menos», apunta un profesor de uno de estos centros en la etapa en la que aún dependían del Inem. Sea por la reiteración de los módulos o por el uso de los obradoiros como brigadas municipales para todo, entre los destinatarios de las escuelas taller surgen recelos. «Al final vas a currar por la mitad del sueldo base», dice un joven en paro.