La Guardia Civil vigiló A Parte para disuadir a posibles incendiarios Más preocupación por los incendios y menos por los excesos etílicos. La Guardia Civil no practicó ayer en las salidas de A Parte hacia Monforte ni uno solo de los controles de alcoholemia que se habían hecho habituales en los últimos años. Los agentes de las distintas fuerzas de seguridad que fueron desplazados al San Mateo se centraron en controlar los montes de los alrededores para evitar que la plaga de incendios de este verano llegase a la romería más popular del año.
21 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.El dispositivo de emergencia organizado con motivo del San Mateo estuvo formado por cerca de cuarenta personas, entre agentes de la Guardia Civil, el Cuerpo Nacional de Policía, la Policía Local y efectivos de Protección Civil, la Cruz Roja y el Grupo Municipal de Intervención Rápida. El temor a los incendios hizo que las fuerzas de seguridad patrullasen constantemente los montes de A Parte. Finalmente no hubo incendios. Tampoco accidentes dignos de tener en cuenta, al margen de las típicas torceduras y golpes provocados por la eufora de la fiesta y sus condimentos etílicos, así que el tráfico fue lo único que mantuvo verdaderamente ocupado al servicio de vigilancia, y sólo en las horas más conflictivas. Las nuevas zonas de aparcamiento fueron utilizados por decenas de automovilistas, que comprobaron como algunos lugareños cavaron zanjas para impedir el paso de coches a sus fincas. Con todo, los problemas para aparcar fueron la excepción. Los prados habilitados para el estacionamiento de vehículos en el nuevo acceso a A Parte desde Remuín estuvieron muy lejos de llenarse.