Síndrome postvacacional: «El malestar no debe prolongarse más allá de una semana»

Laura Inés Miyara
Laura Miyara LA VOZ DE LA SALUD

SALUD MENTAL

El síndrome posvacacional afecta a muchas personas a la hora de retomar el trabajo.
El síndrome posvacacional afecta a muchas personas a la hora de retomar el trabajo. La Voz de la Salud | iStock

Irritabilidad, insomnio y dolor de cabeza. Para muchas personas, la vuelta al trabajo conlleva un cuadro similar al de la depresión

29 ago 2022 . Actualizado a las 15:39 h.

Qué bien sientan las vacaciones de verano, ¿a que sí? Sol, tiempo libre y quizás un viaje a la playa o, para otros, actividades a tope, senderismo y deporte al aire libre. Unos días de descanso sí que dan gusto. Pero la otra cara de la moneda es el retorno al trabajo, a las obligaciones y a la rutina. Retomar aquello que habíamos aplazado para después del descanso. El madrugar, las prisas, el ruido y el estrés se hacen cuesta arriba para algunas personas. Pero cuidado: si esto se convierte en una serie de síntomas más parecidos a los de la depresión, podrías estar experimentando el llamado síndrome postvacacional.

Qué es el síndrome postvacacional

El síndrome postvacacional comprende «todo un conjunto de sintomatología que padece la persona cuando se reincorpora a su puesto de trabajo. Es un reajuste, una fase de adaptación a un nuevo cambio». Así lo explica la psicóloga Júlia Pascual. Aunque no está incluido en el DSM-5 (el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales que es referencia a nivel internacional), se trata de un fenómeno ampliamente documentado. «Es un proceso de adaptación necesario cuando se entra de nuevo en contacto con la vida activa. Cuando ese proceso de adaptación fracasa, entonces se generan una serie de molestias», explican desde la Clínica Universidad de Navarra (CUN).

«Este síndrome puede cursar de diversas formas. Lo habitual es padecer a la vuelta de vacaciones un cuadro de debilidad generalizada y astenia. Puede haber problemas de insomnio que conviven con una somnolencia importante a lo largo del día. La capacidad de concentración se ve limitada así como la tolerancia al trabajo», detalla la CUN. En su manifestación más extrema, el síndrome provoca sensaciones de desidia y hastío, y una angustia vital que puede bloquear a la persona afectada.

«La concentración, así como la capacidad de tomar decisiones, está deteriorada. Puede ser imposible ordenar la agenda y poner en marcha todas las gestiones o encargos propuestos. Por ello, puede iniciarse un verdadero círculo vicioso en el cual el trabajo se va acumulando, con lo cual se une al nuevo trabajo por realizar, aumentado por el retraso de toda la labor acumulada a lo largo del período vacacional», describe la CUN. Como veremos, interrumpir este círculo vicioso es una cuestión de hábitos que podemos incorporar unos días antes de la vuelta al trabajo.

Factores de riesgo

Aunque volver a trabajar se pueda hacer un poco pesado para cualquiera, lo cierto es que este problema se agrava cuando se trata de personas que perciben de forma negativa su trabajo, ya sea por las condiciones, por la exigencia o el estrés que el puesto pueda conllevar. «Por ejemplo, muchas personas sienten angustia, creen que hagan lo que hagan no van a llegar a poder cumplir con todo; otros se sienten condenados y poco motivados a volver al trabajo, otros se sienten enfadados o frustrados por la vuelta», caracteriza Pascual.