Un nuevo estudio limitó el crecimiento de las lesiones precancerosas en pacientes de una enfermedad rara
16 ene 2026 . Actualizado a las 13:44 h.Algo que parecía inalcanzable por la biología del cáncer y la similitud de una célula tumoral con una normal está cerca de volverse una realidad. Este viernes, un equipo del investigadores del Centro de Cáncer MD Anderson de Texas, Estados Unidos, liderados por el médico Eduardo Vilar-Sánchez, publicó los resultados iniciales de una vacuna contra el cáncer de colon. Tiene nombre propio Nous-209.
El estudio publicado en la revista Nature Medicine se realizó con un grupo de 45 pacientes —aunque a la colonoscopia final solo se sometieron 43— del síndrome de Lynch, una enfermedad rara que los hace diecisiete veces más propensos a padecer cáncer de colon en comparación con la población general. Este trastorno es genético y hereditario, y no solo incrementa el riesgo de un tumor colorrectal, sino también de endometrio. Ambos a edades más tempranas. «Estos hallazgos resaltan el gran potencial de NOUS-209 como estrategia de interceptación del cáncer para personas con síndrome de Lynch», destacó el español Vilar-Sánchez, que también es profesor de Prevención Clínica del Cáncer.
El ensayó demostró que las lesiones precancerosas —conocidas como pólipos y que, si bien todavía no son un cáncer, sí tienen el riesgo potencial de convertirse en él de no tratarse— no habían crecido en un año después del tratamiento y tampoco se habían formado nuevas lesiones.
Nous-209 es una vacuna desarrollada por la compañía Nouscom, que introduce por medio de un adenovirus de mono desactivo, 209 antígenos (sustancias que el sistema inmunitario reconoce como extrañas o peligrosas) los cuales suelen estar presentes en tumores de colon, estómago y endometrio. Este tipo de inmunización hace que las defensas del organismo pueden reconocerlas cuando aparecen y, por tanto, atacarlas.
La publicación destaca que la vacuna fue segura para todos los participantes y no provocó efectos adversos graves. «La interceptación del cáncer tiene como objetivo detener o revertir la carcinogénesis en etapas tempranas al dirigirse a las células aberrantes dentro de los precánceres», exponen los autores. Habitualmente, cuando se habla de cáncer, siempre se piensa en dos vías para hacerle frente: la prevención o el tratamiento. Los investigadores hablan de intervenir en fase de lesiones precancerosas.
Así, hallaron que, al año de haberla administrado, los pólipos no habían crecido ni otros nuevos se habían formado en los participantes. En el plano inmunológico, se observó una respuesta específica de las células T frente a las mutaciones a las que va dirigida la vacuna. Además, estas defensas generadas mostraron características compatibles con una memoria inmunológica, lo que puede sugerir que hayan quedado entrenadas para ello.
«Los datos muestran que las células T inducidas por NOUS-209 persisten, atacan y destruyen eficazmente las células tumorales con inestabilidad de microsatélites y favorecen la protección inmunitaria a largo plazo. La ausencia de adenomas avanzados después del tratamiento es particularmente alentadora», añadía Vilar-Sánchez.
Con todo, los autores reconocen varias limitaciones en el estudio, como que la muestra de pacientes era pequeña y que, en su mayoría, eran hombres caucásicos, lo que limita la evaluación de las diferencias en seguridad e inmunogenicidad entre etnias. Por ello, señalan que, futuros estudios, las cohortes deberían ser más amplias y representativas de todas las personas afectadas por el síndrome de Lynch.
¿Qué es el cáncer de colon?
El cáncer colorrectal es el más diagnosticado en España, con una estimación de 44.773 nuevos casos en el 2025. Le sigue el de mama, y el de pulmón. Este tipo de neoplasia se caracteriza por el crecimiento incontrolado de las células del colon y recto. Los tumores malignos se pueden formar en cualquiera de las tres capas: mucosa, muscular y serosa. Eso sí, el más frecuente es el que se origina en las glándulas, ya que representa más del 90 % de los diagnósticos.
Predomina en personas mayores; la edad media de presentación es a los setenta años. Además, según indica la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), la mayoría de los pacientes superan los cincuenta. Con todo, está creciendo su incidencia en personas jóvenes.
En el 2023, ocupó la segunda posición entre los tumores con más mortalidad. En hombres, solo fue superado por el de pulmón; y en mujeres, por el de mama y pulmón. La buena noticia es que la supervivencia a cinco años ha aumentado gracias a la mejoría en los métodos de cribado.
¿Por qué se produce?
Las causas que explican la aparición de este tumor todavía se desconocen, aunque se sabe que existen factores de riesgo que aumentan la probabilidad de padecerlo. Por un lado, una dieta muy rica en grasas y pobre en frutas y verduras lo incrementa. También lo hace la obesidad.
Por otro, existen enfermedades o condiciones que predisponen a la persona a sufrirlo. Es el caso de la presencia de pólipos en el colon o recto o de enfermedades intestinales inflamatorias, sobre todo, la de Crohn y la colitis ulcerosa. Además, como sucede con otros tumores, haber padecido una cáncer colorrectal previo incrementa el riesgo de un segundo.
Por último, está la genética. «Algunos síndromes hereditarios aumentan el riesgo y la incidencia es mayor en aquellas personas con uno o varios familiares diagnosticados de cáncer colorrectal», detalla la SEOM.
¿Qué síntomas provoca?
Algunos individuos no presentan síntomas y son diagnosticados a raíz de una colonoscopia. Si los presenta, suelen ser inespecíficos, como cambios en el hábito intestinal, eliminación del moco o sangre en las heces y dolor abdominal o pélvico. Desde luego, estos signos no son exclusivos de este tipo de tumor y aparecen, con frecuencia, en otros cuadros clínicos. Sin embargo, se recomienda consultarlos con un médico.