¿Está más cerca una vacuna contra el cáncer de pulmón?

Lucía Cancela
Lucía Cancela LA VOZ DE LA SALUD

ENFERMEDADES

Imagen de archivo de la campaña de vacunación contra la gripe.
Imagen de archivo de la campaña de vacunación contra la gripe. © Iñaki Porto | EFE

Un ensayo clínico que comenzará este 2026 en Reino Unido, en el que participa CRIS contra el Cáncer, pone sobre la mesa los avances de la inmunización

15 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Primero fueron los trasplantes, después la secuenciación del genoma humano y luego la inmunoterapia. Hubo un tiempo en el que todos ellos parecían imposibles y, con el avance de la ciencia y la medicina, se volvieron rutinarios. El mismo camino pueden seguir, todavía en un futuro, las vacunas contra el cáncer, aunque cabría preguntarse «qué cáncer».

«Durante muchísimos años se ha considerado que buscar una vacuna contra el cáncer era una especie de quimera. De hecho, desde los inicios del conocimiento del sistema inmunitario, a principios del siglo XX, ya se estaba hipotetizando si podría llegar a ocurrir», expone Jesús Sánchez, responsable de proyectos científicos de CRIS Contra el Cáncer.

La duda principal se sustentaba en dos factores esenciales. Por un lado, la diferencia entre una célula tumoral y un virus o una bacteria. «Estos últimos tienen elementos que los hacen claramente distintos de las células del organismo y tenemos herramientas para conseguir educar a nuestro sistema inmunitario frente a estos agentes externos», explica Sánchez, en referencia a las vacunas. Con cada pinchazo, se le indica al organismo que el elemento inactivado que se introduce es parte o es similar de una potencial amenaza que aparezca en el futuro. «De esta forma, como sucede con la gripe o el covid, conseguimos tener una enfermedad mucho más leve, con menos síntomas o ni siquiera tenerlos», añade el divulgador e investigador.

En el otro lado de la balanza se encuentra el cáncer. Lo que se sabe, hasta el momento, es que la célula tumoral es normal hasta que se altera. Y aquí nace el problema. «Con el cáncer no intentamos combatir a un agente externo, sino a células que son de nuestro organismo, que son extraordinariamente similares entre sí», detalla Sánchez. Por ello, conseguir vacunas que preparen al sistema inmunitario para hacerle frente siempre se ha considerado complejo cuanto menos.

Se suma que no hay dos tumores iguales. El cáncer de una persona puede ser muy diferente al que tiene el de al lado, incluso, a pesar de compartir órgano y ubicación. «Como el cáncer es tan diverso, se consideraba muy difícil prevenirlo y se ha percibido como una utopía», añade Sánchez. La buena noticia es que en la medicina casi siempre hay que desdecirse y como bien recoge el refranero: «Donde dije digo, digo Diego».

El conocimiento generado en los últimos años sobre el sistema inmunitario; la tecnología que permite ponerle nombre y apellidos a los tumores, «con la que podemos estudiarlos célula a célula, ADN y proteínas»; y las herramientas que maduraron de manera precipitada en la pandemia, han abierto la puerta a desarrollar vacunas que sean efectivas.

En Oxford

Es el caso de LUNGVAX, una vacuna que podría prevenir el cáncer de pulmón en pacientes de alto riesgo, que dirige la investigadora Sarah Blagden, de la Universidad de Oxford y del Oxford Cancer, cuyo objetivo es que las defensas reconozcan y destruyan las células tumorales. CRIS contra el Cáncer se ha unido a este proyecto, financiado una parte del ensayo clínico.

Para esta vacuna, se analizaron las muestras de 8.000 pacientes con cáncer de pulmón en estadios tempranos, y se realizaron una serie de análisis genéticos de los tumores para poder identificar hasta cincuenta genes que suelen estar alterados. De entre estos, se escogieron 21, «como si fuesen una especie de banderitas», que aparecen con mayor frecuencia. A partir de aquí, se desarrolló una vacuna que podría abarcar el 96 % de los tumores que tienen estas personas. «Básicamente, se diseñó un listado de 21 genes que, cuando están alterados, producen 21 señales diferentes. Es como si a la persona que reciba esta vacuna, le pusiéramos 21 diferentes», indica Sánchez.

Está previsto que el ensayo clínico comience en el primer semestre del 2026. Sin embargo, no todo el mundo es susceptible de participar. «No se puede vacunar a la población general porque no sucede como en la vacuna contra la gripe, la cual en la misma temporada se puede ver si ha bajado la incidencia», señala el responsable de proyectos de la entidad. Los tumores se desarrollan a lo largo de los años por lo que el seguimiento se tendrá que hacer durante años. Para cerciorarse de que esta vacuna cumple con la efectividad esperada, se administra a personas que tienen un riesgo muy alto de desarrollar cáncer de pulmón: «Ya sea porque lo han tenido en el pasado, pese a estar curados, o porque se les ha identificado como población de riesgo, por ejemplo, al ser muy fumador», apunta el científico.

El mecanismo de la vacuna, que en este caso es terapéutica, consiste en que el sistema inmunitario desarrolle una respuesta leve contra las 21 señales con las que viaja el pinchazo. Con esto, la investigación no solo podrá saber si una persona desarrolla o no el cáncer, sino también, por qué funciona y cómo se puede llevar lo exitoso a otras terapias. «Esto no significa que vayamos a ponernos a vacunar a toda la gente con cáncer de pulmón a muy corto plazo, pero sí te da una idea de que, técnicamente, vamos a ser capaces de que en el momento que identifiquemos a personas que tienen muy alto riesgo de desarrollar un tipo de cáncer, y les proporcionemos una herramienta que va a poner a punto a su sistema inmunitario para evitar o para reducir muchísimo el riesgo», comenta el responsable de proyectos.

Este paso adelante ya se considera «un cambio radical» en la percepción que había de las vacunas y el cáncer. El divulgador reconoce estar confiado en que el ensayo vaya bien, y lo describe como un ejemplo de la dirección que va a seguir el campo de la prevención. «Conocer los perfiles de la gente y su riesgo potencial y actuar de manera personalizada» puntualiza.

Descarta, eso sí, que vaya a existir una vacuna contra todo tipo de cáncer. Sin embargo, si las cosas van bien, cree que, en el futuro, podrá existir una inyección que prevenga el tumor en los sujetos con mayor riesgo.

Lucía Cancela
Lucía Cancela
Lucía Cancela

Graduada en Periodismo y CAV. Me especialicé en nuevos formatos en el MPXA. Antes, pasé por Sociedad y después, por la delegación de A Coruña de La Voz de Galicia. Ahora, como redactora en La Voz de la Salud, es momento de contar y seguir aprendiendo sobre ciencia y salud.

Graduada en Periodismo y CAV. Me especialicé en nuevos formatos en el MPXA. Antes, pasé por Sociedad y después, por la delegación de A Coruña de La Voz de Galicia. Ahora, como redactora en La Voz de la Salud, es momento de contar y seguir aprendiendo sobre ciencia y salud.