Trump anuncia un pacto con la OTAN sobre Groenlandia y retira los nuevos aranceles

R. Sánchez. R. P. BERLÍN / COLPISA, LA VOZ

INTERNACIONAL

Trump, durante su intervención en el Foro de Davos.
Trump, durante su intervención en el Foro de Davos. GIAN EHRENZELLER | EFE

El presidente descartó en Davos el uso de la fuerza, tras apostar por negociar la compra de la isla danesa del Ártico

22 ene 2026 . Actualizado a las 09:14 h.

Tras aterrizar con dos horas de retraso, Donald Trump fue al grano. Aplazó toda su agenda de reuniones, se subió a la tarima de oradores del Foro de Davos y puso sobre la mesa el objetivo de su viaje: «Busco negociaciones inmediatas para discutir la adquisición». Eso sí, descartó «usar la fuerza» para apoderarse de la isla ártica. A esta mensaje tranquilizador se unió anoche su anuncio de un «marco para un futuro acuerdo» con la OTAN sobre Groenlandia y la suspensión de la amenaza de aranceles a los ocho países europeos que enviaron un pequeño contingente de tropas a ese territorio autónomo danés.

En Truth Social, escribió que «tras una reunión muy productiva que ha mantenido con el secretario general de la OTAN [Mark Rutte], hemos establecido el marco de un futuro acuerdo con respecto a Groenlandia y, de hecho, a toda la región ártica. Esta solución, si se lleva a cabo, será muy beneficiosa para los Estados Unidos de América y para todos los países de la OTAN». En base a este «entendimiento», indicó que se están llevando a cabo conversaciones adicionales sobre la Cúpula Dorada [un escudo antimisiles similar a la Cúpula de Hierro israelí] en relación con Groenlandia». Por último, apuntó que dará más información «a medida que avancen las negociaciones» de las que se encargarán el vicepresidente JD Vance, el secretario de Estado, Marco Rubio, y su enviado especial Steve Witkoff.

No desveló nada más del borrador de acuerdo. Ni si sus aliados habían dado el visto bueno ni si conllevaría un despliegue militar amplio en la isla ártica. 

«Un pedazo de hielo»

El presidente de EE.UU. se había pronunciado en una línea muy diferente horas antes en el Foro de Davos. El republicano afirmó que «no recurriré a la fuerza», pero amenazó con graves consecuencias económicas y de seguridad si no se salía con su deseo de comprar Groenlandia. «Todo lo que pido a Dinamarca es ese pedazo de hielo y que pase la factura», declaró. La necesita, dijo, para construir «la mayor Cúpula Dorada jamás construida». Copenhague celebró que Trump descartara una invasión, pero advirtió que «el desafío sigue ahí» y rechazó, una vez más, abrir negociaciones para la venta de la isla.

En una lectura interesada sobre la intervención norteamericana en la Segunda Guerra Mundial, Trump recordó que Dinamarca cayó en manos de la Alemania nazi después «de seis horas de combate» y lo que «obligó a enviar nuestras fuerzas para mantener el territorio de Groenlandia, con un gran coste». «Sin nosotros, estarían hablando alemán o japonés», declaró. «Después de la guerra, devolvimos Groenlandia a Dinamarca. ¿Qué estúpidos fuimos?», dijo tergiversando la verdad, ya que Estados Unidos nunca fue dueño de esa isla.

El argumento final de Trump es que EE.UU. es «el país más fuerte del mundo». «Tenemos una potencia que ni se pueden imaginar, como hemos demostrado en Venezuela; ya éramos el país más fuerte en la Segunda Guerra Mundial y ahora lo somos mucho más». La fuerza a la que se refiere es militar, pero también comercial.

Entre largas digresiones sobre precios inmobiliarios en diversas capitales del globo y tasas de interés de las tarjetas bancarias, Trump sacó pecho de sus logros económicos, prometió proteger a los pequeños propietarios estadounidenses y los valores de sus casas y aseguró que va a anunciar en breve un nuevo presidente para la FED. Sobre Europa, dijo que no avanza «en la dirección correcta» y advirtió que si Estados Unidos cae, Europa caerá con ellos. Así ridiculizó al Viejo Continente por su dependencia de Washington: «Sin nosotros, la mayoría de los países ni siquiera funcionarían». En su opinión, Europa necesita «fronteras más fuertes, elecciones más fuertes y medios de comunicación más fuertes».

Por si no hubiera quedado claro en los mensajes filtrados, Mark Rutte justificó su perfil bajo en la crisis abierta sobre Groenlandia en su búsqueda de «rebajar la tensión», antes de su cita de anoche con el inquilino de la Casa Blanca. Y un día más no dudó en adular a Trump. Así confesó mostrarse «contento» de su labor ante lo aliados. Gracias a él, dijo, ocho grandes economías de Europa, entre ellas España, habrían alcanzado el 2 % [del PIB en gasto en defensa] en el 2025».

Da por hecho un pacto con Dinamarca

Al término de esta reunión, ofreció entrevistas con cadenas estadounidenses, y en una de ellas dio por hecho que Dinamarca acepta el pacto, al considerar que Rutte «la representa» en su condición de miembro de la Alianza Atlántica. También señaló que los aliados de la OTAN participarán en la construcción del sistema antimisiles llamado Cúpula Dorada y en asuntos relacionados con los minerales de Groenlandia y que el acuerdo durará «para siempre».

Por su parte, el secretario general de la OTAN aseguró que la soberanía danesa de Groenlandia «no fue abordada» durante su encuentro de este miércoles en Davos con Trump. Rutte declaró que el inquilino de la Casa Blanca está en cambio «muy centrado en lo que debemos hacer para asegurarnos de proteger esa enorme región del Ártico, donde se están produciendo cambios actualmente y donde China y Rusia son cada vez más activos».

Los líderes de la Unión Europea mantienen este jueves la celebración de una cumbre extraordinaria en Bruselas para abordar la crisis desencadenada por las amenazas sobre Groenlandia con el objetivo de analizar el estado de las relaciones trasatlánticas, aunque no entran a valorar el nuevo giro de guión de Trump en el terreno.