Las otras caras de la crisis venezolana que mantienen a Maduro en el poder

Julio Á. Fariñas A CORUÑA

INTERNACIONAL

El problema ya no son los rusos, los chinos ni siquiera los militares, sino el Estado mafioso que  cada día se reafirma más

02 jun 2019 . Actualizado a las 21:23 h.

Es lo que el periodista y consultor de seguridad nacional estadounidense  Douglas Farah, en su informe presentado la semana pasada en el Centro de Estudios Internacionales y Estratégicos de Washington, define como  «La Empresa Criminal Conjunta Bolivariana», en la que identifica a 176 compañías y a 181 individuos y que tiene ramificaciones en al menos 26 países, entre ellos España. Según el autor, es la que hace posible que Maduro siga resistiendo el cerco al que le están sometiendo las sanciones financieras  de la administración norteamericana.

No es una entidad única, sino una red de empresas aliadas, con estructuras regionales y vinculada históricamente con individuos que operan en todo el mundo. Así lo están corroborando las investigaciones judiciales abiertas en distintos países.

El 26 de julio de 2018, 12 individuos vinculados con PDVSA fueron acusados en el Distrito Sur de Florida por conspiración de lavar 1.200 millones, desde la compañía hacia bancos, casas de bolsa y compañías de inversión en bienes raíces en los Estado Unidos. La denuncia criminal detalló al menos una tipología de las múltiples que utiliza el gobierno venezolano para mover sumas significativas de dinero a puerto seguro durante la última década.