Moderado fuera, de izquierdas en casa, así es el discurso del Gobierno portugués

Carlos Punzón
carlos punzón VIGO / LA VOZ

INTERNACIONAL

FRANCISCO LEONG | AFP

António Costa está haciendo posible pactar con grupos antieuropeístas y ser alabado al mismo tiempo por la UE

05 feb 2018 . Actualizado a las 15:42 h.

La legislatura comenzó mal en Portugal, con el gobierno más breve de su historia. Solo once días aguantó el conservador Pedro Passos Coelho tras renovar en las urnas su condición de primer ministro. Los cuatro grupos parlamentarios de izquierdas presentaron otras tantas mociones de censura al líder del PSD, pero solo hizo falta debatir la primera para poner fin a la era de los recortes y propiciar otro hito en la historia política portuguesa: la inédita unión de toda la izquierda.

La geringonça (traducido como galimatías), como denominó el anterior vicepresidente, Paulo Portas, a la unión de la izquierda, respalda sin fisuras relevantes al Partido Socialista y a su líder, António Costa, desde noviembre del 2015, tomando una dirección política contraria a la mayoritaria en Europa. Y sin parangón por los apoyos logrados desde el borde de la extrema izquierda, tomando como caso aparte el de Grecia, al seguir Tsipras controlado muy de cerca por la troika y el país necesitado de las inyecciones de dinero que Bruselas sigue enviando a Atenas.