Lamenta haberse exhibido en el yate de un millonario con su anterior esposa para celebrar su triunfo en el 2007
28 ene 2012 . Actualizado a las 07:03 h.Nicolas Sarkozy prepara el terreno para su aterrizaje en la campaña electoral, plenamente lanzada ya por el favorito de los sondeos, el socialista François Hollande. Reconoce haber cometido múltiples errores en su comportamiento personal y se prepara para pedir perdón a los franceses por su amor al lujo y sus debilidades familiares.
«Lo que me fascina de todos los grandes personajes de la historia es que han fallado. Siempre he pensado que era el primer responsable de mis errores. Siempre los he asumido». El diario Le Monde publicó ayer la segunda entrega de las confidencias a las que se entregó el presidente de la República ante los periodistas que lo siguieron en su viaje oficial a Guayana, cuando por primera vez habló de la posibilidad de una derrota y de abandonar la política.
«Lárgate, pobre gilipollas»
Sarkozy lamenta haberse exhibido con su anterior esposa en el yate del millonario Boloré para celebrar su elección en el 2007 y reconoce que fue un error intentar colocar a su joven y no diplomado hijo Jean al frente de La Defense, primer centro europeo de negocios. También se arrepiente de aquel «lárgate, pobre gilipollas» que le soltó a un detractor en el Salón de la Agricultura en el 2008.
Ya había reconocido que no se sentía orgulloso de su primera etapa. Ahora, su amigo y exministro Brice Hortefeux revela que «hay un debate entre nosotros» para decidir si el mea culpa debe extenderse a las decisiones políticas y «correr el riesgo de abrir la caja de Pandora». Los ministros Alain Juppé y Bruno Le Maire, de Exteriores y Agricultura, han admitido ya públicamente «errores anecdóticos» y «fracasos», especialmente en el debate sobre la identidad nacional.
Sarkozy reúne hoy a su partido y mañana hablará en televisión. Mientras calienta motores electorales, mantiene su agenda. Ayer recibió en el Elíseo las garantías del presidente Hamid Karzai para que los soldados franceses reanuden el adiestramiento de las tropas afganas, suspendidas desde el atentado de hace una semana. El Ejército francés adelanta, sin embargo, un año su retirada. Sarkozy anunció que abandonarán el país a finales del 2013.