El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, dijo ayer en Ankara que el líder libio, Muamar el Gadafi, «debe irse», ante la crisis abierta en el país, con lo que es el primer dirigente en decir abiertamente al líder libio que deje el poder.
«Gadafi debe irse. No podemos aceptar la violencia que se está produciendo en Libia», dijo Sarkozy tras reunirse durante tres horas con su homólogo turco, Abdulá Gül, en calidad de presidente de turno del G-20.
Tras reconocer que «nadie preveía» el alzamiento de los pueblos de Oriente Medio y del Magreb contra los regímenes autoritarios, Sarkozy afirmó que «hay que tener en cuenta las nuevas realidades geopolíticas». La novedad, dijo, es que los pueblos árabes «quieren decidir sobre su futuro». «En el pasado había regímenes autoritarios porque no había otras alternativas. Ahora las hay», añadió.