Mubarak cede el poder a las Fuerzas Armadas

EFE

INTERNACIONAL

Con un anuncio de tan sólo treinta segundos han terminado los treinta años de gobierno de Hosni Mubarak. El vicepresidente Omar Suleimán fue el encargado de comunicar que el mandatario había cedido el poder a las Fuerzas Armadas. El anuncio ha llevado la euforia a la plaza Tahrir, en donde se concentran miles de personas. Mientras tanto, Suiza bloquea los posibles fondos de Mubarak en bancos helvéticos.

11 feb 2011 . Actualizado a las 23:38 h.

Con un anuncio de tan sólo treinta segundos han terminado en Egipto los treinta años de gobierno de Hosni Mubarak, un paso al que se llegó gracias a una revolución popular que derribó a uno de los regímenes más estables de la región. El vicepresidente Omar Suleimán, cuyo papel a partir de ahora queda en el aire, fue el encargado de comunicar al país, a las 18.00 horas (16.00 GMT), que Mubarak, de 82 años, había cedido el poder a las Fuerzas Armadas.

«El presidente Mohamed Hosni Mubarak ha decidido renunciar a su cargo de presidente de la República y ha encargado al Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas administrar los asuntos del país», dijo Suleimán, en el breve mensaje que leyó.

Mientras Suleimán, uno de los más estrechos colabores de Mubarak, anunciaba así el final de una era, el veterano líder se encontraba en uno de sus lugares favoritos, en la ciudad de Sharm el Sheij, en la península del Sinaí, a orillas del mar Rojo.

La renuncia de Mubarak se produjo gracias a una revolución que estalló el 25 de enero pasado y que ha causado unos 300 muertos y miles de heridos. Todavía hoy están en la cárcel algunos de los miles de detenidos encarcelados por estas protestas.

La presión a la que ha sido sometido Mubarak ha estado protagonizada por centenares de miles de egipcios que se lanzaron hoy de nuevo a las calles para protestar por la intención del gobernante reiterada anoche en un discurso a la nación de mantenerse en el poder.

Hoy, en cambio, al conocerse la renuncia de Mubarak, las calles de El Cairo se inundaron de una euforia generalizada cuando se supo que, por fin, Mubarak abandonaba el poder y lo cedía a los militares, que se habían ganado el apoyo y simpatía de los egipcios.

«Esto es sólo el comienzo», afirmó el premio nobel de la paz Mohamed el Baradei, una de las figuras de la oposición que más se ha volcado en luchar contra el sistema político, tanto dentro como fuera del país. «Tenemos mucho que hacer, hay que crear el país desde cero», advirtió.

Los Hermanos Musulmanes, el grupo de la oposición más importante y el mejor organizado, tardaron en reaccionar, pero cuando lo hicieron recalcaron que el paso de hoy representa «el comienzo de un largo camino», según dijo a Efe su portavoz, Mohamed Mursi.