«Nos trataron peor que a animales»

MISHA VIGNANSKI TIFLIS

INTERNACIONAL

DAVID MDZINARISHVILI

Los empresarios españoles secuestrados en Georgia llegarán hoy a España en un avión de Defensa José Antonio Tremiño y Francisco Rodríguez fueron tratados por sus captores «peor que animales». El testimonio de los ciudadanos españoles que permanecieron secuestrados durante 373 días en Georgia es dramático: «Nos han tenido con frío en subterráneos sin luz y con dos dedos de agua en el suelo...es difícil encontrar palabras para definir lo que hemos pasado», relataba Rodríguez en un hotel de Tiflis, la capital georgiana. Los empresarios llegarán hoy a España en un avión del Ejército.

09 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

«Nos tenían sin comida, sin agua muchas veces. Nos han pegado, nos han tratado muy mal», dijo Tremiño, quien, al igual que Rodríguez, no tiene la más remota idea de dónde han estado secuestrados. «No sabemos dónde estábamos. Nos cambiaron de lugar varias veces y nos tenían enmascarados», explicó por su parte Rodríguez, quien dijo que se comunicaban con los captores con unas pocas palabras de ruso. Rostros cubiertos Rodríguez indicó que los secuestradores les cubrían el rostro con máscaras, que les quitaban sólo cuando quedaban encerrados en un sótano. «Mentalmente nos encontramos bien, aunque físicamente estamos muy delgados. No ha habido excesiva comida. No ha habido buen trato y, como es lógico, después de un año y ocho días nos encontramos físicamente deteriorados», añadió Tremiño. Según el hombre de negocios español, «parece que los secuestradores no tenía dinero para comida, pues ellos tampoco casi comían». Un avión CN-235 del Ejército del aire salió ayer de Madrid para recoger a los dos empresarios. El avión hizo escala en Turquía y llegará a España a lo largo de la mañana de hoy. Acompañados En el aparato, junto a los dos liberados, vendrán los familiares de los secuestrados que se trasladaron a Georgia (entre ellos, sus dos esposas, el hermano de José Antonio y un hermano de Francisco Rodríguez), el funcionario de Policía del Ministerio del Interior que se desplazó a Georgia, Manuel Luna, y la cónsul honoraria de España en Georgia, Mariam Bragationi. Los españoles estaban secuestrados en el desfiladero de Pankisi, una zona del noreste de Georgia aledaña a la república rusa de Chechenia, donde abundan las bandas criminales y mafiosas, y donde Rusia ha denunciado que existen numerosas bases separatistas.