El momento de Iván Villar

m. v. f. VIGO / LA VOZ

GRADA DE RÍO

RC CELTA

La lesión de Rubén supone la gran oportunidad del cangués en la portería

09 jul 2020 . Actualizado a las 22:08 h.

El Celta anunció ayer que Rubén Blanco sufre una lesión muscular a falta de que las pruebas confirmen el diagnóstico. Se cree que se trata de una rotura en el recto anterior del muslo derecho, lo que le haría perderse lo que resta de temporada, como ya avanzó Óscar a la conclusión del partido. Eso significa que la meta celeste será cosa de Iván Villar en los tres duelos en los que el equipo se juega la permanencia en Primera, frente a Osasuna, Levante y Espanyol.

Villar dejará así atrás meses de escaso protagonismo. En lo que va de temporada, había entrado en una decena de convocatorias definitivas, y siempre coincidiendo con lesiones de alguno de sus compañeros. En las dos primeras jornadas fue suplente de Rubén por estar de baja Sergio, lo mismo que le viene sucediendo de manera ininterrumpida desde la jornada 28. Además, en la 14 fue la baja de Rubén la que le llevó al banquillo.

Pero además de tener que lidiar con el rol secundario, también tuvo otro contratiempo en forma de lesión propia. Fue en el mes de noviembre cuando sufrió una rotura en el menisco externo de la rodilla izquierda que le obligó a pasar por quirófano. No sería hasta principios de febrero cuando recibió el alta, entrando por primera vez en una convocatoria en lista de 19 jugadores para el partido frente al Sevilla en Balaídos.