Primera jornada de la huelga de médicos: «Foi un trastorno, marchamos como viñemos. Levabamos esperando un ano»

Elisa Álvarez González
E. Álvarez SANTIAGO / LA VOZ

GALICIA

Protesta de médicos en el Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo, este lunes
Protesta de médicos en el Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo, este lunes Salvador Sas | EFE

Los médicos de A Coruña y Vigo lideran el seguimiento del paro. La ministra de Sanidad afirma que las reivindicaciones de los sanitarios, como los salarios y las jornadas, dependen de las comunidades

17 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Nueva semana de huelga entre los médicos gallegos. La CESM a nivel estatal y O’Mega y Simega en Galicia han convocado una semana de paros entre los facultativos que, como ocurrió en ocasiones anteriores, ha tenido mucha más incidencia entre los profesionales de hospital que en la atención primaria. Los datos de seguimiento, como siempre, difieren entre convocantes y Consellería de Sanidade. O’Mega cifró esta primera jornada de lunes en un 85 % entre los especialistas de la atención hospitalaria, y en un 35 % en el caso de los médicos de centros de salud. Mientras, la Xunta sitúa las cifras de esta primera jornada en un 16,8 % de paro durante la mañana, en concreto un 21,07 % en hospital y un 5,9 % en primaria. En el turno de tarde, el seguimiento fue del 4 % en los centros sanitarios de la comunidad gallega.

Las movilizaciones, que se extenderán durante toda la semana, tienen como objetivo protestar contra el estatuto marco del Ministerio de Sanidad, aunque los sindicatos gallegos suman otras reivindicaciones a nivel autonómico que dependen del Sergas. De poner el foco en el Gobierno central se ocupó el gerente del Sergas, José Ramón Parada, quien tras detallar los datos de seguimiento lamentó que aunque la huelga es contra el estatuto marco del Estado, «as consecuencias ímolas pagar aquí en Galicia». Parada recordó que en los anteriores paros médicos de diciembre y enero se suspendieron más de 85.000 procedimientos entre cirugías, consultas e intervenciones quirúrgicas. El gerente afirmó que en estos días se garantizará que se cumplan los servicios mínimos, tratará de minimizarse el impacto asistencial y de que haya transparencia e información para los usuarios.

El porcentaje de la participación en los siete grandes hospitales del Sergas en el turno de mañana, según sus datos, alcanzó el 22 %, y en los hospitales comarcales, del 11 %. En su conjunto, la actividad hospitalaria contó con una participación en la huelga del 21 %. En la atención primaria, el respaldo fue del 6 %.

Las cifras de Sanidade apuntan a los hospitales de A Coruña y Vigo como los que registran el mayor seguimiento, donde no acudieron a sus puestos de trabajo casi uno de cada tres médicos. Las cifras más bajas fueron en el Complexo Hospitalario Universitario de Ferrol y en el Lucus Augusti, donde un 15 y un 16 % de los facultativos, respectivamente, secundaron el paro. En el turno de tarde, la participación bajó en todos los hospitales. En el Complexo Hospitalario Universitario de Santiago fue del 0 %.

Sanidad afirma que los salarios y las jornadas dependen de las comunidades

Como en otras huelgas, cuando el conselleiro de Sanidade instaba al Gobierno a negociar con los sindicatos para llegar a un acuerdo que frenara los paros, el presidente de Andalucía hizo ayer lo mismo y pidió a la ministra de Sanidad, Mónica García, «un esfuerzo decidido». En la respuesta a Juanma Moreno, la titular afirmó que se había sentado «en más de 20 ocasiones» con los sindicatos y que con el estatuto marco eliminaron las guardias de 24 horas y mejoraron las condiciones tras 23 años. «Pero los salarios, plantillas y jornadas dependen de las comunidades». García lo responsabilizó de que «500 médicos abandonan cada año Andalucía buscando mejores condiciones, muchos con más de 1.800 pacientes asignados», mientras su consejería reparte «553 millones a empresas privadas como Quirón». «No eche balones fuera ni oculte sus prioridades», reprobó.

«Foi un trastorno, marchamos como viñemos. Levabamos esperando un ano»

El reverso del derecho de los profesionales sanitarios a la huelga son los miles de pacientes que se han encontrado con consultas, pruebas y cirugías canceladas. Según el Sergas, el CHUS registró uno de los seguimientos más bajos de los hospitales gallegos, pero un pequeño paseo por los pasillos de este centro compostelano sirvió para encontrar caras de decepción e incluso enfado. El malestar afectó sobre todo a pacientes que acudían de localidades distantes, como Rois, Lalín o incluso Melide. De allí venía Laura con su hijo Manuel, de 9 años, a una revisión de alergología: «Foi un trastorno, tiven que levantar a súa irmá, que é pequena, levala á casa da miña nai, vir para aquí e marchar como viñemos, sen consulta». Aunque no contaban con este contratiempo, al llegar al hospital ya les sorprendió ver menos afluencia de la habitual. «Notei pouca xente nas consultas comparado con outros días. Nós levabamos agardando un ano por esta revisión», afirmó.

Patricia acudió con sus dos hijas para una consulta de nefrología que tenía prevista una de ellas. Nunca se había visto afectada por una huelga y además insiste en que las revisiones «siempre se han hecho en el plazo correcto». Al ser vecina de Santiago, la cancelación de la consulta le supuso un trastorno menor, aunque había ajustado la cita para que las pequeñas no perdiesen colegio, «y al final no pudo ser así». Patricia explica que desde luego es una molestia para el usuario, pero se muestra comprensiva: «Supongo que estarán en huelga por las guardias y las horas que hacen. Entiendo que los profesionales están para atendernos bien, y no es lo mismo que te atienda un médico en su primera hora de guardia que en la 23».

92 años y sin consulta

A las puertas de la entrada de consultas externas, intentando no mojarse, Luisa Reboredo, de Lalín, esperaba con su madre, en silla de ruedas y que va a cumplir 92 años. Estaban pendientes de los coches que circulaban porque su hijo iba a buscarlas y apenas se podía estacionar delante del hospital. En este caso, su enfado es evidente. «Mandar facer vir a unha señora nunha cadeira de rodas así, que vai facer 92 anos», criticó Luisa.

Su madre tenía una revisión en digestivo tras una operación. Vinieron desde Lalín, tuvieron que levantar a la paciente a las ocho de la mañana y a las once ya estaban esperando en el hospital a que las fueran a buscar. En este caso, su hijo no trabajaba: «Senón tería que pedir o día. Está claro que atender non a atenderon».

Tampoco a Paula Forján Míguez, que abandonaba el hospital sin haber podido acudir a su consulta de cirugía general y digestivo. Esta joven de Rois está pendiente de una operación, y esta cita precisamente se la habían adelantado porque lleva esperando desde el mes de noviembre: «Non me vou poñer a berrar porque non é culpa de quen nos informa, pero é unha molestia, puideron avisar». En el control le explicaron que al haberse cancelado su cita, la llamarán pronto para otra. «Pero non me dixeron cando e teño que operarme», se quejaba esta usuaria contrariada.