El Ministerio de Educación retira la condición de maestro a Martiño Ramos, condenado por abusar sexualmente de una alumna
GALICIA
La sentencia en la que condenaron al docente a 13 años y medio de cárcel contemplaba una inhabilitación que ahora ya es efectiva
19 feb 2026 . Actualizado a las 19:54 h.Martiño Ramos no volverá a trabajar como docente. El Ministerio de Educación ha decidido retirarle la condición de funcionario de carrera del cuerpo de maestros, en virtud de lo recogido en la sentencia de la Audiencia Provincial de Ourense en la que se le condenó a 13 años y medio de prisión por agredir sexualmente a una alumna suya. La resolución, publicada este mismo lunes en el Boletín Oficial del Estado, declara que la pérdida de esa condición tiene efectos desde el pasado 24 de octubre.
Esta decisión se hace pública mientras Ramos Soto permanece privado de libertad en una cárcel de La Habana (Cuba) a la espera de que se autorice su extradición desde el país caribeño a España. El docente se fugó de España en julio del 2025 —nada más conocer que el Tribunal Supremo había declarado firme su condena y aprovechando que nadie había solicitado nunca su ingreso en prisión—, si bien fue localizado y detenido allí a mediados del pasado mes de noviembre. Aunque no existe acuerdo para la entrega de fugitivos entre ambos países, el Gobierno español ha solicitado que Ramos sea repatriado para que pueda cumplir en España su pena de cárcel.
Pero mientras esos trámites parecen avanzar con escasa agilidad, la maquinaria administrativa para garantizar que Martiño Ramos no pueda regresar a las aulas ya se ha completado. La dirección general de centros y recursos humanos de la Consellería de Educación propuso el pasado 29 de enero la pérdida de la condición de maestro al Ministerio de Educación, atendiendo a que en la resolución se le habían impuesto 21 años de inhabilitación y entendiendo que esto implicaba la pérdida absoluta de su condición laboral. El Gobierno ha dado luz verde a esa propuesta y este mismo lunes hacía oficial su decisión. Se trata de un acuerdo contra el que no cabe alegación alguna.
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Martiño Ramos fue condenado por la Audiencia Provincial de Ourense en julio del año 2024. El tribunal vio probado que había agredido sexualmente a una alumna a la que había conocido cuando la menor tenía 11 años y a la que había llegado a obligar a realizar prácticas sádicas. El fallo recogía un reproche penal de 13 años y medio de cárcel y contemplaba ya la inhabilitación del docente, quien en ese momento aún estaba dando clases en un centro educativo de la capital ourensana. Ramos Soto recurrió esa resolución al Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, donde se ratificó la sentencia, y más tarde al Supremo. Nadie pidió su ingreso en prisión en todo ese tiempo, y esa libertad facilitó que Ramos Soto, que nunca ha reconocido los hechos, decidiera hacer todo lo posible para no verse privado de su libertad.
Llegó al país caribeño tras hacer un periplo por varios países. Fue antes del 13 de julio del 2025, pero lejos de mantener el perfil bajo que se esperaría de cualquier prófugo, se integró pronto en los círculos culturales de la ciudad y comenzó a dar cuenta de sus actividades en la red social Instagram, donde creó un perfil con su nombre en castellano y su segundo apellido. Allí era Martín Soto, un hombre al que se ve aparentemente feliz y despreocupado en las fotos que publicaba. Alquiló una vivienda en la capital y, para garantizarse la residencia, entabló contactos con mujeres para proponerles un matrimonio de conveniencia, previo pago. Ya estaba bajo vigilancia de la policía cubana, pero este plan precipitó su arresto, el 21 de noviembre.
Fuentes de la Interpol explicaron posteriormente que la repatriación podría demorarse debido a la ausencia de un tratado de extradición, si bien pusieron sobre la mesa la «buena disposición» de las autoridades cubanas para autorizar el traslado del sospechoso, ya que la sentencia que lo condenó tiene ya el visto bueno del Tribunal Supremo y sobre ella ya no cabe recurso alguno.
Eso sí, han pasado ya casi tres meses desde aquello y de momento no hay fecha para el regreso a España de Ramos Soto. El abogado de la víctima reconocía a La Voz de Galicia hace algunas semanas que no tienen información alguna sobre cómo van los trámites para la repatriación. «No sabemos nada», afirmó el letrado.