«Soy un optimista impaciente»

José Luis Vilanova, presidente de los empresarios de Arousa, es un apasionado del vino y del diseño


José Luis Vilanova (Pontevedra, 1966) es un dandi con todas las letras. Entre el diseño y el albariño, entre Vilagarcía y Valencia, abandera un discurso liberal que apuntala con varias verdades. Y se mueve con igual soltura desnudando las consecuencias de la onerosa movilidad en Galicia como las características organolépticas del albariño. Dice que el vino es una de sus pasiones, pero sospecho que tiene más de una. Y más de dos. Muy locuaz, arranca la entrevista sin que le pregunte nada.

-En Galicia, la movilidad es un hándicap. Mire, yo vivo a caballo entre Valencia y mi casa, que está aquí, en Meis. Cuando voy a Valencia, cojo mi coche, le pongo gasolina y voy a Santiago, pago el peaje y lo dejo en el párking low cost una semana. Todo, son 60 euros. Cuando llego a Valencia, hasta mi casa me cuesta tres euros en metro. Compare, sesenta contra tres. Claro, es que es muy difícil vivir aquí.

-Bueno, no es la misma cuenta para todos los gallegos.

-Para los de esta comarca sí. La movilidad es el gran problema de Galicia, porque no se puede vivir sin coche. En esta comarca hay cien mil habitantes y una sola estación de tren. Hay tres cosas que hay que hacer: liberar las autopistas, estimular el coche eléctrico y crear aparcamientos gratuitos a la entrada de las ciudades.

-Usted que va tanto a Valencia, ¿cómo diría que nos ven fuera de Galicia?

-Yo creo que nuestra imagen ha cambiado. Y fuera nos ven según la imagen que transmitimos. Yo soy muy crítico aquí, pero fuera vendo las excelencias de Galicia. Transmito que somos serios, acogedores, nobles, con principios, quizás algo más introvertidos, pero somos de ley.

-Usted tiene hijas estudiando fuera. ¿Cree que desarrollarán en Galicia su carrera profesional?

-A mí me gustaría que sí. Pero también que se formen fuera, que vean mundo, que aprendan idiomas, pero no quiero que nuestro futuro sea un geriátrico.

-¿Y cómo ve el futuro de Galicia?

-Los indicadores no son buenos. Los demográficos. Y si no hay población, no hay consumo. Yo soy un optimista impaciente, pero realista ante los indicadores.

-Vamos al albariño, su pasión.

-Tengo dos, el diseño y el vino.

-Me dirá que el albariño es el mejor vino del mundo.

-Yo soy muy fan de los albariños viejos y creo que son el futuro del sector. Y también de los espumosos, que nos van a dar muchas alegrías. Y hay que seguir trabajando en una agricultura lo más ecológica posible. Y no obsesionarse con la producción.

-Para seducir es imbatible.

-Para seducir, sí, ja, ja. El mejor vino es el que se comparte.

-¿Es caro?

-En países como Francia son mucho más caros. Aquí podemos quejarnos de los precios de la energía, de los suministros, de las cotizaciones... Lo básico está sobredimensionado. En Galicia y en España los lujos son baratos, pero las necesidades básicas son caras. A eso tenemos que darle la vuelta. El otro día estuve en Escocia y pagué 15 libras por un paquete de tabaco, pero el agua era gratis.

-¿Era usted muy malo de pequeño?

-Era inquieto y curioso. Reivindicativo, pero comprometido. Rebelde con causa. Mantengo esa forma de ser. No soy políticamente correcto.

-¿Cuál es la mujer más atractiva que ha conocido?

-Le diré tres: mi madre y mis dos hijas.

-Dígame, ¿Celta o Dépor?

-Más del Celta, aunque no soy muy futbolero.

-Defínase en pocas palabras.

-Comprometido (no voy a decir fiel, ja, ja), amigo de mis amigos, muy apegado a mi tierra, curioso, sensible...

-¿Cocina algo?

-No mucho. Hago algunas ensaladas que me gustan. Con la base de una lata de sardinas, que es lo que ceno muchas noches. Soy muy fan de los bivalvos. Las ostras son mi plato favorito.

-¿Son afrodisíacas?

-Yo creo que sí.

-Un lugar favorito.

-Debajo de una parra del Salnés viendo una puesta de sol sobre la ría.

-¿Qué le gusta hacer?

-Bañarme en el mar. La gastronomía también, los vinos. Practicar deporte y viajar, claro.

-¿Qué le resulta repugnante?

-Estos programas de televisión que no ayudan a fomentar valores.

-¿Qué se le da bien?

-Descorchar botellas y recibir amigos.

-¿Y qué se le da mal?

-A veces soy un poco anárquico.

-¿De qué se arrepiente?

-A veces de no haber estado más tiempo con las personas que han sido importantes en mi vida.

-Una canción.

-Nada de nada, de Cecilia

-¿Qué es lo más importante en la vida?

-La familia.

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