Los dirigentes populares gallegos sufren el silencio del «jefe»

Los cargos siguen desde la distancia las reflexiones de Feijoo, que todavía no ha tomado la decisión


Santiago / La voz

Si hay un valor a la baja en Galicia desde que la moción de censura empezó a cuajar ese es el de la información atribuible a «fuentes del PP», en cuarentena hasta que pase el lío que se cierne sobre Feijoo. El entorno más cercano del presidente de la Xunta y él mismo han reaccionado con indiferencia a todas las informaciones que, sin ser disparates, le atribuyen decisiones que aseguran que no ha tomado, ni por supuesto transmitido. Evidentemente, si no ha habido desmentidos categóricos es porque de momento no son muy dañinas, aunque todos estamos a tiempo de pasar a la historia de la política-ficción en Galicia.

El líder gallego vive parapetado desde que tomó las riendas del partido en un círculo de confianza extrema -su jefe de gabinete y los responsables de comunicación- que solo rompe para debatir propuestas o hacer consultas sobre el Gobierno (Alfonso Rueda), el partido (Miguel Tellado) o el grupo parlamentario (Pedro Puy), y no con la misma intensidad ni por este orden de importancia. Los tres, como Rajoy, están a la orden de lo que pueda salir de su cabeza a partir del lunes, o de su boca cuando mejor le convenga.

El tercer círculo

El resto de dirigentes, el tercer círculo y los siguientes, viven al día con lo que leen y escuchan y hasta con cierto temor a recibir información comprometida. «Es mejor no preguntar, prefiero no saber nada», sostiene un profesional integrado en la estructura de confianza de la Xunta que está convencido de que el lunes también saldrá el sol y que, si hay cambios de impacto, tardarán en llegar.

Hasta los conselleiros sufren el silencio del «jefe», al que ven a lo sumo un par de veces por semana y con los que Feijoo tiene escasos contactos presenciales propicios para las confidencias. A veces les pide aclaraciones sobre actos en los que van a participar o asuntos que se incluyen en el Consello da Xunta, pero lo normal es que esa intendencia la resuelvan los segundos niveles de los departamentos.

Igual que ocurrió en la fatídica tarde en la que el ya expresidente se refugió en un restaurante de la Puerta de Alcalá, son los dirigentes populares los que se echan a los periodistas para recabar opinión o información. «¿Y tú que crees?». Lo previsible, que es el gran comodín para intuir lo que va a ocurrir en el PP, es que si decide dar el paso -y alcanza su objetivo, ojo- es que todo irá con un ritmo mucho más sosegado que en Madrid. Hay poder en Galicia, hay mayoría y costó mucho conseguirla, así que Feijoo no va a entregar el mando a distancia tan rápido como le gustaría a la oposición.

El PPdeG espera «pouco» de Sánchez y le pone diez retos que ya tenía Rajoy

j. c.

La financiación, el AVE y la AP-9 serán las puntas de lanza para pelear desde Galicia

Utilizando la corrección política, se puede decir que el PPdeG le ha puesto, como el resto de los partidos, deberes gallegos al Gobierno de Pedro Sánchez. La interpretación lógica es que los populares ya tienen escogidas las puntas de lanza con las que van a acosar al flamante Ejecutivo socialista desde Galicia. El secretario general, Miguel Tellado, resumió en diez puntos los retos y reivindicaciones, y aseguró que objetivamente son los mismos que tenía Mariano Rajoy, ni más, ni menos. Otra cuestión será la intensidad con la que la se reclamen o el uso político para el desgaste que se pueda hacer con alguno de los temas, si es que llegan a la primera línea de debate en los próximos meses.

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