El largo camino de invertir en un monte

Mario Beramendi Álvarez
mario beramendi SANTIAGO / LA VOZ

GALICIA

ANGEL MANSO

El propietario ingresa por la corta, cada 15 años, entre 8.000 y 12.000 euros por hectárea

15 abr 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

De los 680.000 propietarios forestales que hay en Galicia, solo 80.000 cortan madera con regularidad. Y por las ventas obtienen unos 300 millones de euros anuales. Hay un largo camino desde que se invierte en un monte hasta empieza a dar rendimientos. A mayor tamaño, mayores posibilidades de mecanización del trabajo y, en consecuencia, se elevan los umbrales de rentabilidad. Y Galicia se significa por el raquitismo de sus parcelas, un mal endémico sobre el que los expertos llevan años alertando. El propietario medio posee unas dos hectáreas, y en la mayoría de los casos esparcidas. Por debajo de tres hectáreas es muy difícil que una explotación sea viable. El abanico de rentabilidades varía en función de las especies, tal y como muestra un informe de la Asociación Forestal de Galicia (AFG). He aquí los principales casos. 

Eucalipto

En el caso de las plantaciones de eucalipto -sobre todo de Eucalyptus globulus- el turno de corta es cada 15 años. Los costes de los trabajos pueden situarse entre los 2.800 y los 6.350 euros, dependiendo del nivel de mecanización que se emplee. Los ingresos por hectárea en ese período de tiempo estarían entre los 8.000 y los 12.000 euros; es decir, que el propietario de una parcela de tres hectáreas en 15 años, en el mejor de los casos, obtendría unos 36.000 euros. Hay que tener en cuenta que estos son ingresos brutos, a los que hay que descontar, además de los costes del trabajo, otros gastos como empleados, gestión y seguros. 

Algunos de los propietarios forestales suelen poseer más parcelas y por ello rotan. «Los costes se reducen en el caso de que las masas provengan de regeneración natural, elevando así las tasas internas de retorno por ser las necesidades de inversión menores; estas rentabilidades son muy parecidas con independencia de si el destino final es pasta o sierra, porque, aunque el precio aumenta significativamente en el segundo caso, el incremento del turno de corta hace que la tasa de rentabilidad se reduzca. A igualdad de calidad de estación y nivel de mecanización, suelen tener mejor tasa de retorno los modelos silvícolas con menor turno de corta», explica Daniel Rodríguez, de la Asociación Forestal de Galicia.